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Ni seco ni debilitado: por qué deberías lavarte el pelo todos los días durante el verano, según los especialistas

Mantener el pelo limpio durante el verano es fundamental para evitar su debilitamiento, según coinciden los especialistas.

El lavado inverso que recomiendan expertos. Fuente: Shutterstock.

El lavado inverso que recomiendan expertos. Fuente: Shutterstock.

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Durante el verano, el cabello se expone al daño constante de factores como el sol, el mar y el cloro de la pileta. Para minimizar el impacto, además de intensificar los cuidados habituales con mascarillas y aceites nutritivos, un paso clave es aumentar la frecuencia de los lavados.

Los especialistas señalan que este gesto tan básico tiene un peso mayor del que suele creérsele. "Uno de los errores más frecuentes es intentar espaciar demasiado los lavados por miedo a resecar el cabello. En verano sudamos más y el cuero cabelludo necesita mantenerse limpio", advierte la estilista Conchi Arias. Durante esta temporada, la fibra capilar permanece húmeda por el sudor durante más tiempo y convive con los residuos de salitre y cloro, un combo que debilita el pelo si no se retira correctamente.

¿Lavar el pelo todos los días? Un rotundo sí

Al igual que la piel del cuerpo, el cuero cabelludo exige una buena higiene. Ante esto surge la duda: ¿está bien lavarse el pelo todos los días? La respuesta de los expertos es sí. Si nadás en la pileta o en el mar a diario, es imprescindible enjuagar y lavar el cabello con frecuencia para impedir que los depósitos salinos y químicos deterioren su estructura.

Lavarse el pelo todos los días puede ser la clave para mantenerlo saludable en verano.

Lavarse el pelo todos los días puede ser la clave para mantenerlo saludable en verano.

La clave para no castigar la melena reside en elegir las fórmulas adecuadas para prevenir la acumulación de sebo, la caspa o el agravamiento de la caída estacional. Se aconseja reemplazar los champús abrasivos por alternativas humectantes que preserven el equilibrio lipídico y la hidratación natural, aportando la flexibilidad necesaria para compensar el lavado diario.

Por último, la técnica de lavado resulta determinante: evitá frotar el cabello de forma agresiva contra el cuero cabelludo y optá por masajear suavemente con la yema de los dedos. Asegurate de cubrir toda la superficie para evitar la acumulación de suciedad, posibles reacciones alérgicas o el debilitamiento de la fibra desde la raíz.