Ni pensamientos ni caléndulas: la planta ideal para que tu jardín resista el invierno
En invierno, elegir la planta adecuada es clave: esta opción resiste el frío y mantiene el jardín con color durante toda la temporada.
Sus hojas y flores convierten esta planta en un clásico de la temporada. Foto: Gemini IA
Llegan las heladas al jardín y con ellas la idea de que nuestras plantas no tienen futuro. Pero no hay que alarmarse, hay una planta que parece desafíar las leyes de la naturaleza: el ciclamen. Conocida popularmente como la Violeta de Persia, esta especie no solo sobrevive al invierno, sino que encuentra en el frío su mejor aliado.
Por qué elegir el ciclamen este invierno
A diferencia de los clásicos pensamientos o las caléndulas, que pueden ser plantas más conocidas, el ciclamen ofrece una elegancia estructural única. Sus flores, que parecen flotar sobre tallos firmes, vienen en tonos que van desde el blanco puro hasta el fucsia y el rojo intenso.
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A pesar de su belleza, su principal ventaja es su comportamiento ante el frío: puede soportar temperaturas muy bajas, lo que la convierte en la opción predilecta para macetas de exterior y canteros.
Las claves para un cuidado exitoso
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Ubicación estratégica: le encanta el frío, pero no el sol directo del mediodía. Lo ideal es colocarla en un lugar con mucha luz pero a resguardo del viento seco.
El truco del riego: el ciclamen es sensible al exceso de agua en la base de sus tallos. Lo más recomendable es el riego por inmersión: colocá la maceta sobre un plato con agua durante 15 minutos y luego retirala.
Mantenimiento: para que siga produciendo flores, es vital retirar las que se van secando. No cortes el tallo; lo ideal es darle un pequeño tirón seco desde la base para que el bulbo "entienda" que debe generar nuevos brotes.
El ciclo de vida: una planta que vuelve
Un error frecuente es tirarla al finalizar la temporada. Lo cierto es que, cuando el calor asoma, el ciclamen pierde sus hojas para entrar en una etapa de latencia. Si conservás el bulbo en un lugar fresco, seco y oscuro, la planta recuperará su energía para volver a brotar con todo su esplendor el próximo invierno.