Ni ladrillos ni construcción en seco: así se imprimen viviendas en 48 horas
Una máquina deposita hormigón capa por capa y puede completar la obra gris de una vivienda de 120 m² en dos días. Qué hace y qué tareas quedan pendientes.
La impresora 3D utiliza una mezcla de hormigón para levantar muros y otras estructuras sin recurrir a los encofrados tradicionales y ladrillos.
Una máquina de grandes dimensiones se mueve sobre rieles mientras deposita hormigón capa por capa. No utiliza ladrillos ni responde al sistema de construcción en seco. Esta tecnología ya funciona en Argentina y, según sus impulsores, puede completar la obra gris de una vivienda de 120 metros cuadrados en apenas 48 horas.
El sistema fue introducido por Grondplek, empresa cofundada por el emprendedor argentino Mateo Salvatto y especializada en impresión 3D aplicada a la construcción. La compañía danesa COBOD, fabricante de los equipos, identifica a la firma argentina como distribuidora exclusiva de su tecnología en América Latina. El proyecto comenzó en 2021, aunque su desarrollo local avanzó con mayor fuerza desde 2025, cuando Techint Ingeniería y Construcción incorporó una impresora para producir piezas destinadas a obras industriales.
Cómo funciona una impresora 3D de hormigón
El equipo recibe un diseño digital y lo convierte en una secuencia de movimientos. Una planta mezcladora prepara el material, una bomba lo impulsa por una manguera y el cabezal lo coloca en el punto indicado. La impresora repite ese recorrido hasta formar muros, divisiones, escaleras, canteros o mesadas. Entre una capa y la siguiente se realizan pausas para que el hormigón fragüe y conserve la estabilidad. La mezcla utiliza cemento y una pequeña proporción de aditivos, como plastificantes y acelerantes, que se ajustan según la temperatura y las condiciones de operación.
La impresora BOD2 incorporada por Techint dispone de un área de trabajo de 12 por 12 metros y puede alcanzar una altura de seis metros, según la información oficial de la compañía. El método elimina los encofrados tradicionales y coloca únicamente la cantidad de material requerida por el diseño. Esa precisión permite reducir desperdicios y elaborar formas curvas o geometrías que demandarían procesos más complejos mediante técnicas convencionales. Las primeras pruebas se realizaron en el centro logístico de Techint en General Pacheco, provincia de Buenos Aires.
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Qué significa construir una casa en 48 horas
El plazo no corresponde a una vivienda terminada y lista para habitar. En dos días puede completarse la obra gris, es decir, la parte vinculada con el hormigón. Después deben incorporarse el techo, las aberturas, las instalaciones eléctricas, sanitarias y de gas, además de los revestimientos y demás terminaciones. Salvatto sostiene que el proceso completo podría finalizarse en una semana y reducir hasta un 30% el costo de mercado, aunque el resultado depende del proyecto, la escala y los materiales elegidos. Las viviendas pueden diseñarse con doble pared y cámara de aire para mejorar el aislamiento térmico y acústico.
La automatización tampoco elimina la participación de los trabajadores. La operación, la supervisión y las terminaciones continúan bajo responsabilidad humana. El cambio se concentra en las tareas más pesadas y repetitivas, además de reducir la exposición a ciertos riesgos dentro de la obra. Techint prevé emplear la tecnología para fabricar muros perimetrales, cámaras de drenaje, fundaciones menores y encofrados permanentes.
De las viviendas a las obras industriales
La impresión 3D no queda limitada a las casas. La máquina puede trasladarse a distintos terrenos para producir piezas de infraestructura, ingeniería civil o minería cerca del lugar donde serán utilizadas. Salvatto la define como una “fábrica de premoldeados portátil”: una vez instalada y nivelada, comienza a trabajar a partir del archivo digital. Los modelos más recientes incluso pueden desplazarse entre construcciones y fabricar varias unidades en serie.
La altura continúa como una de sus limitaciones, ya que estos equipos están orientados principalmente a viviendas y edificios bajos. Sin embargo, el fabricante ya ofrece sistemas diseñados para avanzar sobre filas completas de construcciones con una sola instalación. La llegada de esta tecnología al país abre una nueva alternativa para reducir tiempos, materiales y tareas manuales. La casa no sale completa de una impresora, pero una parte decisiva de la obra puede levantarse en cuestión de horas.