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Ni jazmín ni lavanda: la planta de flores amarrila que se planta en septiembre y no necesita mucha riego

Más allá del jazmín y la lavanda, la gazania emerge como la opción perfecta para quienes buscan una especie de floración vibrante y bajo riego en septiembre, adaptándose al clima argentino.

La planta con una flor muy llamativa que se abre de día y se cierra de noche.

La planta con una flor muy llamativa que se abre de día y se cierra de noche.

Shutterstock

Septiembre es el mes ideal para redecorar la casa y darle vida al jardín con nuevas especies. Sin embargo, las opciones clásicas como los jazmines, la lavanda o el romero a veces pueden resultar repetitivas. Para quienes buscan una alternativa diferente, la gazania es la planta perfecta por sus flores deslumbrantes que aportan un toque único a cualquier rincón.

Esta especie se adapta perfectamente al clima de la Argentina, pero es clave plantarla durante la primavera, ya que le permite echar raíces fuertes antes de la llegada de las altas temperaturas del verano.

Por qué elegir esta planta

La gazania destaca principalmente por sus llamativas flores radiantes que se abren con la luz del sol y por su extraordinaria resistencia a la sequía. Al observar de cerca, sus pétalos parecen miniaturas de sol y ofrecen tonos intensos que van desde el amarillo, naranja y rojo, hasta el rosa y el blanco.

La gazania es un planta que resiste días sin riego. 

La gazania es un planta que resiste días sin riego.

En cuanto a sus cuidados básicos, necesita estar expuesta a sol pleno para mostrar todo su esplendor. Posee la particularidad de abrir sus pétalos durante el día para recibir la luz solar y cerrarlos por la noche o durante los días nublados. Respecto al riego, debe ser moderado, dejando secar la tierra entre cada aportación de agua para evitar encharcamientos.

El truco casero para una floración abundante

El mejor secreto para cuidar esta especie y lograr flores radiantes durante meses es aplicar un acolchado casero alrededor de su base combinando cáscaras de huevo trituradas y restos de café secos. Esta mezcla aporta calcio y nitrógeno, mantiene el suelo suave y bien drenado para proteger las raíces de la humedad excesiva y, además, funciona como una barrera natural contra caracoles y babosas.