Netflix: el documental que destapa los secretos de una mujer asesina con falsas identidades
Netflix tiene un escalofriante documental sobre una mujer que asesinó a su amiga y conmocionó a toda España.
Netflix relata un caso impactante. Fuente: Freepik.
Netflix tiene en su catálogo una docuserie sobre un caso real que impactó a toda España. “Angi: Vida falsa, crimen real”, cuenta una inquietante historia donde se revelan mentiras, estafas y mentiras detrás de María Ángeles Molina, conocida como Angi.
Netflix y el documental
Luego de la muerte de una diseñadora en 2008 en un apartamento de Barcelona se reveló uno de los crímenes más perturbadores de España. La autora fue una mujer usaba nombres falsos e inventaba vidas. Tenía una gran habilidad para manipular a la gente.
-
Te puede interesar
Sueños: el significado de soñar con un deporte de riesgo
De qué se trata
La producción es un documental de dos episodios que fue dirigido por Carlos Agulló y muestra un caso conmocionante. El asesinato de Ana Paéz, la mujer que asesinó Angi y que usó para apoyar un esquema de fraude con identidades falsas, pólizas de seguros de vida y una red de mentiras.
Ana pensó que Angi era su amiga de confianza. Se conocían desde hacía una década porque trabajaban en la misma empresa. El problema es que Angi tenía un plan para robarle su vida y su identidad, según relata el documental.
En febrero de 2008 encontraron muerta a la diseñadora, desnuda con una bolsa de plástico en la cabeza sellada con cinta adhesiva. Antes del crimen se ve a Angi por las cámaras de seguridad ingresando a un banco con peluca y retirando 600 euros de la cuenta de su amiga.
Después se fue hasta Zaragoza a recoger las cenizas de su padre y al parecer eso formaba parte de una coartada. Molina drogó a Ana con una sustancia antes de asfixiarla, señalan en el documental.
Además Angi le pagó a dos hombres de un burdel por muestras de semen para simular una agresión sexual. Sin embargo, la mujer tuvo versiones contradictorias al ser interrogadas.
Pero el crimen abarcaba un sistema más amplio de fraude. Antes de matar a Ana, Angi había pedido préstamos y pólizas de seguro de vida a nombre de su amiga con documentos falsos. La idea era matar a Ana, suplantar la identidad y cobrar el dinero.
En 2012 se llevó adelante el juicio y Angi fue condenada a 18 años por homicidio y a 4 por falsificar documentos.
Ese crimen hizo que se reabriera la muerte del esposo de Molina ocurrida en 1996. El empresario había fallecido en circunstancias inexplicables. Todos pusieron el ojo sobre Molina porque heredó varios bienes, pero no encontraron pruebas materiales, relata el documental.