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Mezclar laurel y bicarbonato: para qué sirve y por qué lo recomiendan

La preparación de laurel y bicarbonato de sodio es un truco de limpieza que sirve para mejorar el aroma y también, para repeler insectos.

La combinación de laurel y bicarbonato puede tener varios usos en el hogar. Foto: Freepik

La combinación de laurel y bicarbonato puede tener varios usos en el hogar. Foto: Freepik

Las plagas en casa pueden volverse un problema si no se controlan a tiempo, al igual los malos olores en las heladeras si no se combaten. En este sentido, se hizo viral un truco casero que involucra dos ingredientes que suelen estar en cualquier alacena: el laurel y el bicarbonato de sodio.

Ambos ingredientes combinan sus propiedades para crear un potente agente de limpieza que elimina malos olores de la heladera, la basura y los armarios, pero también repele insectos como cucarachas, hormigas y moscas gracias a su aroma característico.

Propiedades de los ingredientes

El laurel contiene aceites esenciales con propiedades antibacterianas, antifúngicas y repelentes naturales. Su aroma intenso actúa sobre insectos y microorganismos y se usa desde hace siglos tanto en la cocina como en remedios caseros. El bicarbonato de sodio, por su parte, es un abrasivo suave con propiedades desodorizantes, alcalinizantes y antimicrobianas que lo convierten en uno de los limpiadores naturales más versátiles del hogar.

Para qué sirve

  • Repele insectos como cucarachas, hormigas y moscas gracias al aroma del laurel
  • Elimina malos olores de la heladera, armarios y basura
  • Desodoriza espacios cerrados como placards y cajones
  • Absorbe la humedad en espacios pequeños
  • Mantiene alejadas las polillas de la ropa en armarios
Feng shui y laurel: el secreto para atraer prosperidad en simples pasos Foto: Freepik
Se recomienda renovar la mezcla cada 15 días aproximadamente para mejorar el efecto. Foto: Freepik

Se recomienda renovar la mezcla cada 15 días aproximadamente para mejorar el efecto. Foto: Freepik

Cómo combinar laurel y bicarbonato

La preparación es muy simple. Hay que triturar al menos cinco hojas de laurel seco hasta convertirlas casi en polvo, mezclarlas con dos cucharaditas de bicarbonato de sodio y colocar la mezcla en pequeños frascos abiertos o saquitos de tela. Luego ubicarlos donde se quiere que hagan efecto: dentro de la heladera para absorber malos olores, en armarios para mantener alejados a los insectos o cerca de la basura para neutralizar los olores. La mezcla debe renovarse cada 15 días para reactivar las propiedades de ambos ingredientes.