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Mezclar bicarbonato con agua caliente: para qué sirve, por qué recomiendan hacerlo y cómo usarlo en casa

El agua activa el poder desengrasante del bicarbonato de sodio, ideal para la bacha de la cocina y las hornallas.

Una cucharada de bicarbonato de sodio con un vaso de agua caliente puede cambiar tu cocina. Foto: Shutterstock

Una cucharada de bicarbonato de sodio con un vaso de agua caliente puede cambiar tu cocina. Foto: Shutterstock

El bicarbonato de sodio es uno de esos ingredientes que están en casi todas las casas pero que la mayoría usa solo para cocinar. Mezclado con agua caliente se convierte en una de las soluciones de limpieza más versátiles y económicas que existen, sobretodo para potenciar su efecto desengrasante.

Qué pasa cuando mezclás bicarbonato con agua caliente

El agua caliente potencia las propiedades del bicarbonato de varias formas. Por un lado acelera su disolución y activa su capacidad desengrasante. Por otro, el calor ayuda a aflojar la suciedad adherida a las superficies, lo que permite que el bicarbonato actúe con más profundidad y menos esfuerzo.

Para qué sirve en la cocina

Una de las aplicaciones más efectivas es en los desagües de la bacha. Verter medio vaso de bicarbonato de sodio seguido de agua caliente ayuda a disolver la acumulación de grasa en las cañerías y elimina los malos olores de forma inmediata. Usado de forma regular, una vez por semana, previene los tapones sin necesidad de productos químicos agresivos.

También funciona muy bien para limpiar el interior del horno y las hornallas. Aplicar la mezcla sobre las superficies quemadas, dejar actuar 20 minutos y frotar con una esponja desprende los residuos carbonizados con mucho menos esfuerzo que los desengrasantes convencionales.

El bicarbonato de sodio es perfecto para destapar los desagües del hogar Foto: Archivo
El bicarbonato de sodio puede eliminar el mal olor de las cañerías. Foto: Archivo

El bicarbonato de sodio puede eliminar el mal olor de las cañerías. Foto: Archivo

Cómo preparar la mezcla

La proporción para esta mezcla de limpieza es una cucharada de bicarbonato por cada vaso de agua caliente. Para usos más intensivos, como cañerías o superficies muy sucias, se puede aumentar a tres cucharadas por vaso. El agua debe estar caliente pero no hirviendo: el agua demasiado caliente puede dañar algunas superficies y reduce la efectividad del bicarbonato en ciertos materiales.