El secreto de los hoteles para que las toallas queden siempre suaves y esponjosas
Los que saben de limpieza tienen un truco para dejar las toallas como nuevas. Se necesita vinagre y bicarbonato de sodio.
El truco de limpieza infalible. Fuente: IA Gemini.
Las toallas con el uso se van percudiendo y poniendo más duras. El problema es la acumulación de detergente, minerales del agua y humedad. Lo bueno es que para realizar esta limpieza no se necesitan suavizantes industriales, solo ingredientes caseros.
Limpieza de toallas
Los que se dedican a la limpieza saben que los químicos tradicionales crean una capa impermeable que resta capacidad de absorción tapando los malos olores. Para eliminar el olor a humedad la clave es usar vinagre y bicarbonato de sodio en distintos compartimentos.
Para eso, se aconseja añadir una taza de vinagre blanco directamente en el tambor o en el compartimento del suavizante. El ácido acético disuelve los residuos del jabón y minerales que endurecen las fibras.
Luego se sumará media taza de bicarbonato de sodio junto con el detergente y eso ayudará a neutralizar el pH del agua y servirá para exfoliar suavemente las fibras.
En tanto, para mantener la limpieza de las toallas por más tiempo hay que evitar ciertos errores comunes como el exceso de detergente que deja las fibras rígidas y opacas. Tampoco hay que abusar del suavizante porque pierde la capacidad de absorción y en ese caso se reemplaza por vinagre blanco.
Por último, no hay que sobrecargar el lavarropas porque hay que dejar espacio para que el agua pueda circular libremente.


