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Los nuevos trabajos que va a necesitar el campo argentino según la inteligencia artificial

La inteligencia artificial analiza el cambio y anticipa nuevos perfiles laborales para el campo argentino.

Según la inteligencia artificial, la tecnología redefine los empleos del campo argentino.

Según la inteligencia artificial, la tecnología redefine los empleos del campo argentino.

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El campo argentino atraviesa una transformación silenciosa pero profunda. Según un análisis realizado con herramientas de inteligencia artificial, la forma de producir está cambiando aceleradamente y, con ella, también los perfiles laborales que empezará a demandar el sector en los próximos años.

De acuerdo con estas proyecciones de inteligencia artificial, ya no se trata solo de fuerza de trabajo o conocimiento empírico: el campo argentino comienza a necesitar técnicos, operadores especializados y perfiles capaces de interpretar información en tiempo real. En ese escenario, estos son tres trabajos nuevos —o reconvertidos— que ganarán cada vez más protagonismo, según la IA.

1. Operador de agricultura de precisión

Uno de los perfiles que más crece en el campo argentino es el del operador de agricultura de precisión. Este rol combina conocimiento agronómico con manejo de tecnología: sensores, mapas satelitales, sistemas GPS y software que permite decidir dónde, cuándo y cuánto sembrar, fertilizar o regar.

Lejos de reemplazar al productor, este puesto lo complementa. El operador analiza datos de suelo, clima y rendimiento para optimizar recursos y reducir costos. Según proyecciones de inteligencia artificial aplicadas al agro, "la toma de decisiones basada en datos será clave para la competitividad del campo argentino", y ese proceso necesita personas capacitadas para interpretar la información.

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2. Técnico en drones y monitoreo de cultivos

El uso de drones dejó de ser una novedad y se convirtió en una herramienta cotidiana en muchas explotaciones. Por eso, el campo argentino empieza a demandar técnicos especializados en drones para monitorear cultivos, detectar plagas, evaluar estrés hídrico y anticipar problemas antes de que impacten en la producción.

Este trabajo requiere formación técnica más que universitaria: manejo de equipos, lectura de imágenes, mantenimiento y análisis básico de datos. La inteligencia artificial señala que "el monitoreo aéreo permite actuar antes y con mayor precisión", pero necesita operadores humanos que transformen esa información en acciones concretas en el lote.

3. Gestor de datos agropecuarios

La digitalización del campo genera enormes volúmenes de información: rindes, clima, suelos, logística, insumos y costos. Por eso aparece un perfil nuevo y cada vez más necesario: el gestor de datos agropecuarios, encargado de ordenar, analizar y convertir esos datos en decisiones productivas.

Este rol no trabaja desde una oficina urbana alejada del territorio, sino en contacto permanente con productores y técnicos. Según modelos de proyección laboral, "el valor ya no está solo en producir, sino en interpretar correctamente la información que produce el campo argentino", una tarea que hoy pocos saben hacer y que tendrá alta demanda.

El campo argentino del futuro no elimina trabajo: lo transforma. Los nuevos empleos combinan tecnología, conocimiento del territorio y capacidad de adaptación. Quienes logren formarse en estos perfiles tendrán más oportunidades en un sector que sigue siendo clave para la economía, pero que ya no funciona como hace veinte años.