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Los mejores tips para preparar helado de chocolate casero

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar un delicioso helado de chocolate con nuestra receta favorita e imbatible.

El helado de chocolate es uno de los postres más queridos a nivel mundial, tanto por su sabor intenso como por su versatilidad. Su base cremosa y su profundo sabor a cacao lo convierten en un favorito entre los amantes del chocolate, desde los más pequeños hasta los adultos. Aunque se puede disfrutar de diversas maneras, ya sea solo, en un cono o acompañado de otros ingredientes como frutas, nueces o siropes, el helado de chocolate siempre tiene la capacidad de satisfacer los antojos de dulzura y frescura.

El helado de chocolate tiene raíces en las antiguas civilizaciones mesoamericanas, donde el cacao se utilizaba en bebidas frías y espesas, mucho antes de que se inventara el helado tal como lo conocemos hoy. Fuente: Shutterstock

Prepararlo en casa no solo te permite experimentar con la calidad de los ingredientes, sino que también te da la oportunidad de personalizar el sabor y la textura. Al hacer helado casero, puedes optar por chocolate de alta calidad, ajustar la cantidad de azúcar según tus preferencias y, si te atreves, incorporar toques especiales como un toque de vainilla o trozos de chocolate extra para intensificar la experiencia. Es perfecto tanto para los días de calor como para aquellos momentos especiales en los que quieres consentir a tus seres queridos con un postre casero y delicioso. ¡Vamos a la receta!

Fue en el siglo XVII cuando el helado de chocolate llegó a Europa, inicialmente como una bebida caliente, y con el tiempo se transformó en el delicioso postre congelado que conocemos. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

500 ml de nata líquida para montar (crema de leche con al menos 35% de grasa), 250 ml de leche entera, 150 g de azúcar, 200 g de chocolate negro (al menos 70% cacao), 4 yemas de huevo, 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional), una pizca de sal, 1 cucharada de cacao en polvo (para intensificar el sabor), 1 cucharada de glucosa líquida (opcional, para darle más cremosidad).

 

Procedimiento

  1. Comienza por trocear el chocolate negro en trozos pequeños. Coloca los trozos en un bol resistente al calor y derrítelo al baño maría o en el microondas. Si usas el microondas, hazlo en intervalos de 30 segundos y remueve cada vez, para evitar que se queme. Una vez que el chocolate esté completamente derretido, resérvalo.
  2. En una olla mediana, combina la nata líquida (crema de leche) y la leche entera. Calienta la mezcla a fuego medio, removiendo constantemente, hasta que esté caliente, pero sin llegar a hervir (aproximadamente 85 °C). Si tienes un termómetro de cocina, es ideal para evitar que se sobrecaliente.
  3. En un bol aparte, bate las yemas de huevo con el azúcar y la pizca de sal utilizando un batidor manual o eléctrico. El objetivo es que las yemas se blanqueen y se espesen un poco. Si decides usar glucosa líquida, añádela en este paso, ya que ayuda a conseguir una textura más suave.
  4. Una vez que la mezcla de leche y nata esté caliente, vierte un poco de ella sobre las yemas batidas (esto se llama "templar" las yemas), removiendo constantemente para evitar que se cocinen. Luego, vierte lentamente la mezcla templada de yemas de nuevo en la olla con el resto de la leche caliente, sin dejar de remover. Cocina a fuego medio-bajo, sin dejar de mover, hasta que la mezcla espese lo suficiente como para cubrir el dorso de una cuchara (aproximadamente 82-85 °C).
  5. Retira la mezcla del fuego y agrega el chocolate derretido. Si deseas un sabor más intenso, también puedes añadir una cucharada de cacao en polvo en este paso. Remueve bien hasta que el chocolate se mezcle completamente con la base cremosa.
  6. Vierte la mezcla en un recipiente grande y colócala en un baño de hielo para enfriarla rápidamente. Esto es importante para evitar que la mezcla se mantenga demasiado tiempo en una temperatura que favorezca el crecimiento bacteriano. Remueve ocasionalmente.
  7. Si tienes una máquina de hacer helados, vierte la mezcla fría en ella y sigue las instrucciones del fabricante. Generalmente, necesitarás unos 20-30 minutos de batido para que el helado adquiera una textura cremosa.
  8. Si no tienes una máquina, coloca el recipiente con la mezcla en el congelador y, cada 30 minutos, sácalo y revuélvelo vigorosamente con un tenedor o batidor para evitar la formación de cristales grandes de hielo. Repite este proceso durante 3-4 horas, hasta que el helado tenga la consistencia deseada.
El helado de chocolate más grande del mundo se hizo en Italia en 2018. Pesó más de 4.000 kilos y fue un verdadero espectáculo para los amantes de este dulce. Fuente: Shutterstock

Una vez que el helado esté listo, sírvelo en tazones o conos. Si lo prefieres más suave, deja que repose a temperatura ambiente durante unos minutos antes de servir.

Para un toque extra, puedes añadir trozos de chocolate, nueces o avellanas troceadas cuando el helado esté casi listo.

Si prefieres un helado aún más cremoso, puedes sustituir parte de la leche por leche condensada.

Asegúrate de no dejar que el helado se congela por completo sin batirlo si lo haces sin máquina, ya que los cristales de hielo pueden afectar la textura final.

Este helado de chocolate casero es sencillo de preparar y delicioso, ideal para saborear en cualquier momento. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.