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Los mejores consejos para cuidar a los gatos luego de ser esterilizados

Los primeros 10 días luego de la operación son cruciales para tu mascota.

Tomar la decisión de esterilizar a tu gata es algo muy importante. Con esta decisión evitarás que tu mascota contraiga algunas posibles enfermedades y además, lo más importante de todo, que no se reproduzca. Una vez que haces esto, debes saber que el posoperatorio es tan importante como la operación en sí. Por eso, aquí te contamos algunos cuidados que debes tener con tu animal en este momento.

En cuanto a la herida, debes prestar atención a que la gata no se toque o entre en contacto con ella para evitar infecciones. Es importante que le coloques una faja o collar isabelino para que su lengua no llegue a la herida. Aunque debes tener en cuenta que la última opción puede estresar aún más a tu amiga de cuatro patas. Con respecto a la limpieza, no se debe bañar al animal hasta terminar su periodo de recuperación.

La esterilización de una gata es una operación quirúrgica que consiste en extraer los ovarios y el útero de la hembra. Foto: Archivo

Para darle medicación a tu gato en este periodo, debes seguir rotundamente las indicaciones de tu veterinario de confianza. Probablemente, te recomiende algunos antibióticos y analgésicos para que la herida cicatrice convenientemente y para pasar el dolor. En este sentido, recuerda que no debes administrarle ningún medicamento por su cuenta.

El alimento también es un aspecto a tener en cuenta cuando tu mascota es esterilizada. En estas ocasiones el metabolismo se realiza por la disminución de hormonas sexuales. En ese sentido, el apetito de la gata aumenta pero disminuye su actividad, por lo que es común en estos casos el sobrepeso.

La esterilización reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama, desarrollar tumores y hace que la gata esté más estable emocionalmente. Foto: Archivo

El último aspecto a tener en cuenta es que debes intentar facilitar lo mejor posible la vida a tu gata. Es decir, que se encuentre en un lugar cómodo sin que otros animales la molesten, que tenga su comida y agua cerca para cuando la necesite y por supuesto también su cajita de arena.