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Las dos playas brasileñas que están entre las mejores del planeta

Estas playas fueron destacadas por su belleza natural, aguas transparentes y experiencias ligadas a la preservación ambiental.


Brasil volvió a posicionarse entre los grandes destinos de playas del mundo. La edición 2026 de The World’s 50 Best Beaches incluyó a dos postales del país dentro de su selección internacional: Baía do Sancho, en Fernando de Noronha, Pernambuco, y Pontal do Atalaia, en Arraial do Cabo, estado de Río de Janeiro.

La primera ocupó el puesto 33 y la segunda quedó en el lugar 44, en una lista que reúne playas elegidas por su singularidad, entorno natural, tranquilidad y calidad de la experiencia frente al mar.

Dos postales brasileñas en el ranking mundial

La presencia de estas playas no aparece como un dato aislado. Brasil conserva una de las costas más diversas de Sudamérica, con destinos que combinan aguas transparentes, acantilados, islas, senderos, vida marina y comunidades vinculadas al turismo de naturaleza. En ese mapa, Baía do Sancho y Pontal do Atalaia representan dos formas distintas de vivir el mar brasileño: una desde el aislamiento protegido de un archipiélago y otra desde el paisaje luminoso de la Región de los Lagos.

En Fernando de Noronha, Baía do Sancho mantiene una fama internacional construida durante años. El ranking la describe como una playa remota, rodeada por acantilados, con arena dorada y aguas claras. Su acceso también forma parte de la experiencia: se puede llegar en barco o por una escalera empinada que atraviesa grietas entre las rocas. Esa dificultad ayuda a conservar una atmósfera de refugio, lejos del ruido urbano y del desarrollo comercial masivo.

playa brasil baia do sancho

Fernando de Noronha, naturaleza bajo control

Fernando de Noronha pertenece al estado de Pernambuco y está formado por 21 islas. Según Visit Brasil, buena parte del archipiélago se encuentra dentro del Parque Nacional Marino de Fernando de Noronha, una condición que favorece la preservación de la fauna terrestre, las aves costeras y los ecosistemas marinos. Allí, el viaje se asocia con el buceo, el snorkel, la observación de delfines, tortugas, rayas y peces, además de recorridos por playas y miradores.

El destino también se destaca por su modelo de manejo ambiental. Visit Brasil señala que las islas tienen limitación de visitantes y proyectos vinculados al cuidado de la biodiversidad, la reducción de impactos y la gestión responsable de residuos. Esa combinación de control, belleza natural y experiencia turística explica por qué Noronha continúa entre los lugares más deseados por quienes buscan playas con un fuerte componente de conservación.

Pontal do Atalaia y el azul de Arraial do Cabo

En el sudeste brasileño, Pontal do Atalaia confirma la potencia visual de Arraial do Cabo. La playa, famosa por sus escaleras y por el acceso en barco, combina arena blanca, aguas tranquilas y tonos intensos de azul. The World’s 50 Best Beaches la destaca por sus vistas desde los acantilados, su tranquilidad y un acceso menos simple que ayuda a evitar grandes aglomeraciones incluso en días de alta demanda.

Arraial do Cabo, ubicado a unos 140 kilómetros de la ciudad de Río de Janeiro, es reconocido por sus aguas cristalinas y por su riqueza marina. Visit Brasil lo presenta como la “capital del buceo” del país, con cuevas, naufragios, tortugas, rayas, delfines y excursiones en barco hacia playas e islas de gran valor paisajístico. Además de Pontal do Atalaia, el destino suma lugares como Praia do Farol, Praia do Forno, Praia dos Anjos y miradores que permiten observar la costa desde distintos ángulos.

La inclusión de estas dos playas en el ranking mundial refuerza una tendencia más amplia: el turismo de sol y mar ya no se mide solo por la belleza de una postal, sino también por la preservación, el acceso responsable y la calidad ambiental. En esa línea, Brasil alcanzó 60 reconocimientos Bandeira Azul para la temporada 2025/2026, entre playas y marinas, un sello internacional que evalúa criterios como calidad del agua, gestión ambiental, seguridad, infraestructura y educación ambiental.