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Las cuatro flores ideales para sembrar en septiembre y perfumar el jardín en primavera

Con la llegada de la primavera, el jardín se prepara para florecer y perfumar el ambiente con cuatro especies de fácil cultivo y aroma cautivador.


Con la cercanía de la primavera, el jardín comienza a cambiar su aspecto y llegan los colores. El paulatino ascenso de la temperatura genera el escenario idóneo para incorporar plantas que no solo aporten color, sino que también llene el ambiente de fragancias.

Flores para el jardín

Existen cuatro variedades perfumadas de fácil adaptación que se destacan para esta época del año, ya sea para cultivar directamente en tierra o en maceteros.

Una de ellas es el jazmín, planta emblemática por sus pequeñas flores blancas. Demanda luz abundante, riegos moderados y un suelo con buen drenaje. Las variedades trepadoras requieren de tutor de guía o pérgola para extenderse.

Flores perfumadas y hermosas.

La segunda opción infaltable es la lavanda con sus distintivas espigas violetas, es perfecta para espacios reducidos y balcones. Exige sol directo y muy poco riego, ya que no tolera el encharcamiento en sus raíces. Soporta bien lapsos breves de sequía.

La tercera recomendada es la madreselva. Se trata de una trepadora de aroma dulce resulta ideal para vestir cercos o paredes. Requiere un soporte firme, buena iluminación y podas regulares para controlar su vigoroso crecimiento y evitar que tape a otras especies.

Por último, la Gardenia (Jazmín del Cabo). Esta especie presenta flores voluminosas de perfume profundo. A diferencia de las anteriores, exige un sustrato constantemente húmedo (sin anegamientos) y ubicaciones de semisombra protegidas de la radiación solar directa más agresiva.

Antes de la siembra, resulta indispensable evaluar la cantidad de horas de sol que recibe el espacio, el tipo de suelo y el espacio real de desarrollo.