ver más

La rutina de pilates con 4 ejercicios: mejora la flexibilidad y ayuda a envejecer mejor

La movilidad y flexibilidad disminuyen con el pasar de los años. Para disminuir su pérdida es clave la actividad física.


Entrenar a los 50 es clave para no perder movilidad, fuerza y flexibilidad, las cuales se desgastan con el paso del tiempo. No es necesario complicarse la vida ya que con una rutina de pilates y pocos ejercicios se logra poner los músculos en movimiento.

La flexibilidad durante la adultez es importante porque asegura independencia, previene caídas, reduce los dolores articulares y mejora la calidad de vida en general. A su vez, fortalece la salud física, cognitiva y mental, mientras reduce el riesgo de enfermedades crónicas.

pilates de pared shutterstock

El pilates ayuda a corregir la postura.

La rutina con 4 ejercicios

Gato-vaca. La postura comienza con posición de cuadrupedia, con los hombros sobre las muñecas y las caderas sobre las rodillas. Inhala arqueando la espalda, levantando la cabeza y el coxis. Exhala mientras curvas la postura. Aquí se mejora la movilidad de la columna vertebral, alivia las tensiones en la espalda y fortalece el abdomen.

Zancada con flexión de cadera. De pie lleva una pierna hacia adelante formando un ángulo de 90° con cada pierna. Contrae ligeramente los glúteos para proteger la zona lumbar y manteniendo las manos sobre las caderas, inclina el cuerpo hacia adelante para estirar la cadera y los cuádriceps de la pierna trasera.

El ejercicio de pilates perfecto para ti Foto: Archivo
El ejercicio de pilates perfecto para ti Foto: Archivo

Perro boca abajo. Es un ejercicio que ayuda a mejorar la movilidad de todo el cuerpo. Para ello tienes que comenzar en posición de cuadrupedia y levantar las caderas hacia arriba y atrás formando una V invertida. Si quieres aumentar el trabajo de piernas, puedes levantar un tobillo por vez.

Postura del niño. Esta postura reduce la tensión de la espalda, los hombros, las caderas, las rodillas y los tobillos. El primer paso es comenzar en posición de cuadrupedia y sentarte sobre los pies. Mantén la barbilla pegada al pecho y extiende las manos hacia adelante. Una alternativa es mover las manos hacia un lado y luego hacia el otro para estirar los costados de la espalda.