La planta de hojas verdes y blancas que es perfecta para espacios pequeños
De crecimiento compacto y hojas variegadas, esta planta necesita luz indirecta, riego medido y buen drenaje para mantenerse saludable.
Existen distintas variedades de potus y todos requieren cuidados especiales. Foto: Shutterstock
En un escritorio, una biblioteca o una repisa angosta, el potus N’Joy es una planta que puede sumar vegetación sin ocupar demasiado lugar. Su porte compacto y sus hojas de tonos verdes, blancos y crema explican su presencia cada vez más habitual en interiores, aunque conservar ese aspecto requiere prestar atención a ciertos cuidados básicos.
Esta variedad de Epipremnum aureum surgió de un programa de selección realizado en la India. Según su patente botánica estadounidense, fue descubierta en 2002 cerca de Mumbai a partir de una mutación natural entre ejemplares derivados de Marble Queen. Sus entrenudos cortos, hojas pequeñas y patrón definido de variegación le dieron una apariencia más densa que la de otros potus.

Te puede interesar
Dónde ubicar la lengua de suegra en primavera, según el Feng Shui
La ubicación que ayuda a conservar sus colores
La iluminación es determinante para que el N’Joy mantenga el contraste de sus hojas. Necesita un ambiente luminoso, pero sin exposición directa al sol, que puede quemar las áreas más claras. Una ventana con cortina translúcida o un sitio cercano a una abertura suele ofrecer buenas condiciones. Si queda en una zona oscura, el crecimiento puede debilitarse y los nuevos brotes podrían presentar una proporción mayor de verde. La Royal Horticultural Society recomienda para los Epipremnum una temperatura de entre 18 y 30 °C, lejos de corrientes frías y fuentes directas de calor.
El riego, en cambio, no debe responder a un calendario fijo. Antes de agregar agua, conviene tocar el sustrato y comprobar que la capa superior haya comenzado a secarse. Luego se puede regar de manera abundante hasta que el excedente salga por los orificios inferiores. Dejar líquido acumulado en el plato o mantener la tierra constantemente húmeda favorece la pudrición de las raíces. La frecuencia cambiará según la estación, la temperatura, el tamaño de la maceta y la cantidad de luz disponible.
Sustrato, abono y señales de alerta
Una mezcla aireada y con buen drenaje reduce el riesgo de encharcamiento. La maceta debe tener agujeros en la base y no ser excesivamente grande, porque un volumen innecesario de tierra tarda más en secarse. Durante la etapa de crecimiento puede aplicarse fertilizante para plantas de interior, siempre de acuerdo con la dosis indicada por el fabricante. También ayuda limpiar las hojas con un paño húmedo para retirar el polvo. La Universidad de Clemson advierte que el exceso de agua suele causar hojas amarillas, mientras que la luz intensa o la baja humedad pueden provocar bordes secos y manchas.
El aspecto del follaje funciona como una primera señal para detectar problemas. Si aparecen brotes completamente verdes, será necesario revisar la iluminación. Las puntas marrones pueden responder a riegos irregulares, aire muy seco, acumulación de fertilizante o sol directo. La pérdida de hojas acompañada por tallos blandos y sustrato húmedo puede indicar daños en las raíces. Además, aunque suele ser resistente, conviene observar el envés de las hojas para identificar cochinillas o ácaros antes de que se extiendan.
Una precaución importante para hogares con mascotas
El N’Joy puede cultivarse como planta colgante o guiarse sobre un tutor. También se reproduce mediante esquejes: basta con cortar un tramo que incluya al menos un nudo y colocarlo en agua o en un sustrato liviano hasta que forme raíces. Sin embargo, debe permanecer fuera del alcance de chicos, perros y gatos.
Como otros potus, contiene cristales insolubles de oxalato de calcio. La ASPCA señala que su ingestión puede provocar irritación en la boca, salivación, vómitos y dificultad para tragar. Ante una mordida o consumo, corresponde consultar rápidamente con un veterinario o un centro de toxicología.

