La Justicia ordenó a un banco pagar más de $5 millones tras una estafa por WhatsApp
Una mujer fue víctima de una estafa tras hacer un reclamo por Instagram. La Justicia responsabilizó al banco y ordenó una indemnización superior a $5 millones.
La Justicia ordenó a un banco pagar más de $5 millones tras una estafa por WhatsApp. Foto: Shutterstock
Una mujer que hizo un reclamo a través de Instagram terminó siendo víctima de una estafa telefónica y perdió dinero de su cuenta bancaria. Años después, la Justicia resolvió que la entidad financiera debía responder por lo ocurrido y la condenó a pagar una indemnización que supera los $5 millones.
El hecho ocurrió en abril de 2022. La clienta se comunicó por mensaje directo con la cuenta de una empresa para consultar por un inconveniente relacionado con una cuenta de su negocio. Poco después recibió una llamada por WhatsApp de un supuesto representante, quien le indicó una serie de pasos para solucionar el problema. Mientras seguía esas instrucciones, se realizaron dos transferencias no autorizadas desde su cuenta por un total de $176.900.
Durante el juicio, el banco sostuvo que las operaciones se habían hecho utilizando las credenciales correctas de la usuaria y afirmó que sus sistemas no habían sido vulnerados. Sin embargo, el juez consideró relevante que el contacto de los estafadores se produjera inmediatamente después del reclamo realizado por Instagram. Además, señaló que la entidad no presentó pruebas suficientes para demostrar que no existió una filtración o una falla vinculada con esa comunicación.
La Justicia determinó que la mujer fue víctima de vishing
En la sentencia se concluyó que, aunque la víctima entregó información a los delincuentes mediante una maniobra de vishing, el daño también estuvo relacionado con deficiencias en las medidas de seguridad del banco. El vishing es una modalidad de fraude en la que los estafadores se hacen pasar por empleados de una empresa o de una entidad financiera para obtener datos confidenciales de los clientes.
Como parte del fallo, la Justicia declaró nulas las dos transferencias y ordenó devolver el dinero sustraído con los intereses acumulados desde 2022. También dispuso el pago de una indemnización de $5 millones por daño moral, al considerar las consecuencias que sufrió la clienta y el tiempo que debió esperar para obtener una respuesta.
El juez, sin embargo, rechazó aplicar un daño punitivo. Explicó que las cuentas involucradas estaban vinculadas con una actividad comercial y que, por ese motivo, el caso no podía resolverse bajo la Ley de Defensa del Consumidor. Aun así, la resolución remarcó la responsabilidad de la entidad financiera por las fallas detectadas en materia de seguridad digital.