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La isla de Sudamérica que deslumbra con bosques, cascadas y leyendas

Chiloé es una isla del sur de Chile donde la selva valdiviana, las cascadas y las leyendas siguen formando una de las identidades más singulares del continente.

Esta isla del sur de Chile combina bosques, mar y una tradición oral que sigue muy presente en la vida del archipiélago.

Esta isla del sur de Chile combina bosques, mar y una tradición oral que sigue muy presente en la vida del archipiélago.

Sernatur

Hay una isla en Sudamérica donde el paisaje parece mezclarse todo el tiempo con la imaginación. La Isla Grande de Chiloé, ubicada en la entrada de la Patagonia chilena, reúne naturaleza indómita, tradiciones muy arraigadas y una cultura marcada por el cruce entre creencias huilliches y la fe que llegó con los misioneros.

Buena parte del encanto de esta isla de Chile está en sus bosques. En el Parque Nacional Chiloé, uno de los grandes emblemas naturales del archipiélago, se conservan áreas de selva valdiviana, dunas y playas, con senderos como El Tepual, que atraviesa un bosque húmedo entre tepúes, musgos y pasarelas de madera.

Chiloé: selva, cascadas y leyendas patagónicas

La fauna también le da a la isla un perfil muy especial. En el Monumento Natural Islotes de Puñihuil, cerca de Ancud, se puede ver uno de los pocos lugares del mundo donde nidifican al mismo tiempo el pingüino de Magallanes y el pingüino de Humboldt, además de otras especies como cormoranes, lobos marinos e incluso ballenas en temporada.

Chiloe
Las leyendas de esta isla conviven con cascadas, senderos y una selva valdiviana que define gran parte del paisaje.

Las leyendas de esta isla conviven con cascadas, senderos y una selva valdiviana que define gran parte del paisaje.

Otra de las escenas más potentes de la isla aparece en la Cascada Tocoihue. Ubicada a 32 kilómetros de Dalcahue, esta caída de agua supera los 50 metros de altura y se destaca entre bosque siempreverde y senderos cortos, en una postal que además quedó rodeada por una vieja leyenda chilota: aquí eran bañadas las personas que aspiraban a convertirse en brujos, en un ritual destinado a “quitar” el bautismo católico. Puede visitarse durante todo el año.

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aquí eran bañadas las personas que aspiraban a convertirse en brujos, en un ritual destinado a “quitar” el bautismo católico. Puede visitarse durante todo el año.En el extremo sur de la isla, el Parque Tantauco muestra otra escala del paisaje. Son más de 118.000 hectáreas de bosques nativos, turberas, lagos y ríos, con cerca de 150 kilómetros de senderos señalizados que van desde caminatas breves hasta travesías de varios días por sectores mucho menos intervenidos.

La costa occidental suma además una de las localidades más interesantes del recorrido. Cucao, la única localidad rural de esa franja de la isla, queda rodeada por el Pacífico y por áreas protegidas, mientras que en la misma zona el lago Huillinco se vuelve un punto fuerte para kayak, pesca deportiva y deportes a vela.

Pero Chiloé no se explica solo por sus paisajes. La tradición oral sigue viva en toda la isla y le da espesor a su identidad a través de figuras como La Pincoya, el Caleuche y el Trauco, personajes que todavía ordenan parte de la forma en que el archipiélago cuenta su relación con el mar, el bosque y sus misterios.