La extraña campaña de Balenciaga que generó cierta incomodidad
La empresa italiana de lujo, Balenciaga ha estado en el ojo de la tormenta estas últimas horas por una llamativa sesión de fotos en las que aparecen menores de edad sonriendo en una cama llena de productos sadomasoquistas.
El equipo buscó mostrar la nueva temporada de indumentaria marcada para los más chicos, sin embargo han generado el efecto todo contrario, bajo la mirada atenta de un público en redes que no se lo perdonó.
¿Qué sucedió?
Subieron fotografías en que se ven menores sonriendo mientras que debajo de ellos aparecen extraños objetos, no aptos para su edad como cadenas dark, correas para atar al cuello, muñecos bordeados de oscuridad.
El público dijo lo suyo...
Muchos usuarios sacaron sus conjeturas dando por entendido que había explotación infantil de por medio y hasta la idea de sexualizar a los más pequeños.
"Balenciaga es una casa de moda horrible que en los últimos años ha ganado protagonismo. Es la marca favorita del mundo woke por su 'desafío' a los dogmas convencionales. Su último trabajo: una campaña que utilizó niños con peluches vestidos con prendas sadomasoquistas", expresó Emmanuel Rincón dando una descripción clara de lo que vio entorno a la idea que muchos vieron sobre la empresa.
Otros en cambio lo vincularon a un contexto mucho más fuerte
Las fotos han llamado y generado diferentes puntos de vista entre los usuarios otro de los que estuvieron circulando es el enfoque centrado en el peluche, en que se ve que tiene los ojos morados dando por entendido que fomentaban la violencia de género.
"¿Por qué Balenciaga glamoriza a las mujeres con rostros golpeados? La violencia contra la mujer no es sexy ni glamorosa. Basta de sexualizar la violencia contra las mujeres", exigió @knowneretic.
El pedido de disculpas y una llamativa ausencia...
La cuenta de Balenciaga no cuenta con ninguna imagen en su feed de Instagram, aunque se han limitado a únicamente disculparse por el error que cometieron y que tanta polémica trajo en cuánto a disgustos y segundas intenciones
Gabriele Galimberti, fotógrafa de la campaña 'Toy Stories', fue quién salió como responsable a aclarar:
“Nos disculpamos sinceramente por cualquier ofensa que haya podido causar nuestra campaña para. Nuestros bolsos de peluche no deberían haber aparecido con niños en esta campaña. Hemos retirado inmediatamente la campaña de todas las plataformas”, sentenció.
"Pedimos disculpas por mostrar documentos inquietantes en nuestra campaña. Nos tomamos este asunto muy en serio y vamos a emprender acciones legales contra las partes responsables de la creación del set y de la inclusión de artículos no aprobados para nuestra sesión de fotos de la campaña de primavera 23. Condenamos firmemente el abuso de los niños en cualquiera de sus formas. Defendemos la seguridad y el bienestar de los niños”, cerró respecto de los fuertes comentarios que se generaron en cuánto a las fotografías promocionadas.

