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La cassata siciliana: un postre lleno de historia y sabor

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa cassata siciliana con nuestra receta favorita e imbatible.

La cassata siciliana es uno de los postres más emblemáticos y deliciosos de la tradición culinaria de Sicilia. Este pastel, con una rica historia que se remonta a la influencia árabe en la isla, es una combinación perfecta de sabores y texturas que lo han convertido en un símbolo de las celebraciones y festividades sicilianas. Su base, formada por un esponjoso bizcocho, se rellena con una suave crema de ricotta dulce, que se mezcla con frutas confitadas, chocolate y, en algunas versiones, un toque de licor. Todo esto se cubre con un glaseado brillante, decorado con frutas confitadas adicionales que le dan un color vibrante y atractivo.

La cassata siciliana tiene influencias árabes, especialmente en el uso de frutas confitadas y azúcar, elementos comunes en la cocina árabe medieval, que llegaron a Sicilia durante la ocupación árabe en la Edad Media. Fuente: Shutterstock

Este pastel no solo destaca por su sabor, sino también por su historia. La preparación tiene sus raíces en la época medieval, cuando los árabes introdujeron en Sicilia ingredientes como el azúcar, las frutas confitadas y los almendros, elementos que marcarían la evolución de la cocina siciliana. La cassata se ha mantenido como un plato festivo, especialmente popular durante la Pascua, pero también es una delicia presente en celebraciones como bodas y fiestas locales. Con su mezcla única de dulzura y frescura, la cassata siciliana continúa siendo un tesoro culinario de la isla. ¡Vamos a la receta!

El nombre "cassata" proviene del latín "cassa", que significa "caja" o "molde", en referencia a la forma en que el pastel se prepara y presenta en un molde. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para el bizcocho (pan di Spagna): 4 huevos, 125 g de azúcar, 125 g de harina de trigo, 1 cucharadita de levadura en polvo, 1 cucharadita de esencia de vainilla, 1 pizca de sal.


Para el relleno de ricotta: 500 g de ricotta de oveja (bien escurrida), 200 g de azúcar glas, 100 g de chocolate negro, finamente picado, 100 g de frutas confitadas variadas (como naranjas, cerezas, melón y piña), 1 cucharadita de esencia de vainilla, 50 g de almendras trituradas (opcional), unas gotas de licor de almendra o licor de cereza (opcional).


Para el almibar: 150 ml de agua, 150 g de azúcar, 50 ml de licor de almendra o ron (opcional).


Para el glaseado y decoración: 150 g de azúcar glass, 30 ml de agua, colorantes alimentarios (verde, rojo, amarillo) para decorar, frutas confitadas adicionales para decorar, hojas de menta fresca (opcional).

 

Procedimiento

Prepara el bizcocho (pan di Spagna)

  1. Precalienta el horno a 180°C.
  2. En un bol grande, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla se vuelva espesa y pálida. Esto suele tomar unos 10 minutos con una batidora eléctrica.
  3. Agrega la esencia de vainilla y mezcla bien.
  4. Tamiza la harina, la levadura en polvo y la sal sobre la mezcla de huevos y azúcar. Incorpora suavemente con una espátula con movimientos envolventes para no perder el aire.
  5. Vierte la masa en un molde redondo de unos 24 cm de diámetro previamente enharinado y enmantecado.
  6. Hornea durante 25-30 minutos o hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio.
  7. Deja enfriar completamente el bizcocho sobre una rejilla.

Prepara el relleno de ricotta

  1. Mientras el bizcocho se enfría, prepara el relleno. En un bol grande, mezcla la ricotta escurrida con el azúcar glass hasta obtener una crema suave.
  2. Incorpora el chocolate picado, las frutas confitadas, la esencia de vainilla y las almendras trituradas. Si lo deseas, añade un poco de licor de almendra o licor de cereza para dar más sabor.
  3. Mezcla bien hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y reserva.

Prepara el almibar

  1. En una cacerola pequeña, calienta el agua y el azúcar hasta que se disuelva por completo.
  2. Lleva la mezcla a ebullición y cocina durante unos 5 minutos para que adquiera una consistencia ligeramente espesa.
  3. Retira del fuego y, si lo deseas, añade licor de almendra o ron al gusto.

Monta la cassata

  1. Corta el bizcocho en tres capas horizontales.
  2. Coloca la primera capa de bizcocho en el fondo de un molde redondo y, con una brocha, pincela con el almibar para humedecerlo.
  3. Cubre con una capa de la mezcla de ricotta.
  4. Repite el proceso con las otras capas de bizcocho y ricotta, terminando con una capa de ricotta en la parte superior.
  5. Cubre el molde con film plástico y refrigera durante al menos 4 horas o, idealmente, durante toda la noche para que se asiente bien.

Prepara el glaseado

  1. En un bol pequeño, mezcla el azúcar glass con agua hasta obtener una consistencia espesa pero fluida.
  2. Cubre la parte superior de la cassata con el glaseado blanco.
  3. Usa los colorantes alimentarios para decorar la cassata con patrones de colores brillantes. Puedes hacer pequeñas flores o líneas de colores que contrasten.
  4. Adorna con frutas confitadas adicionales y, si lo deseas, hojas de menta fresca.
La combinación de ricotta fresca, frutas confitadas y chocolate es lo que le da a la cassata su textura cremosa y su sabor único, convirtiéndola en un pastel muy querido por los sicilianos. Fuente: Shutterstock

Deja que la cassata repose a temperatura ambiente durante unos 30 minutos antes de cortarla. Esto ayudará a que el glaseado se asiente bien y sea más fácil de cortar.

Sirve en rebanadas generosas y saborea este delicioso postre siciliano.

Este pastel es ideal para celebraciones especiales y para sorprender a tus invitados con un postre único y lleno de historia. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.