Jardinería: cómo usar bicarbonato en las plantas para mejorar su salud
Este truco casero de jardinería utiliza bicarbonato de sodio para eliminar las plagas y fortalecer el jardín de forma natural.
Aliado en la jardinería: cómo usar el bicarbonato contra plagas. Foto: Gemini IA
El bicarbonato de sodio se ha convertido en un ingrediente indispensable para el hogar: sirve para cocinar, para limpiar e incluso para aliviar la acidez. Sin embargo, muchos desconocen su potencial en la jardinería.
Este ingrediente puede convertirse en el mejor aliado para las plantas: las ayuda a mantenerse frondosas, sanas y libres de las enfermedades más comunes sin recurrir a químicos agresivos. Aplicarlo es muy fácil aunque hay que medir la dosis de forma correcta.
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Cómo actúa el bicarbonato de sodio en las plantas
El secreto del bicarbonato está en su capacidad para alterar el pH de las superficies donde se aplica. Es un compuesto alcalino que crea un ambiente hostil para la mayoría de los hongos y ciertos insectos, sin dañar la estructura de la planta si se usa correctamente.
En este sentido, puede utilizarse como un fungicida natural potente, sobre todo para el oído (esas manchas blancas y polvorientas en las hogas) y la roya. Al cambiar el pH de la hoja, impide que las esporas del hongo germinen.
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También puede ser útil para alejar pulgones, mosca blanca y ácaros. Su sabor y textura resultan desagradables para estos insectos. Por otro lado, ayuda a equilibrar la acidez del suelo alrededor de ciertas plantas que lo requieren, mejorando la absorción de nutrientes.
La receta perfecta y cómo aplicarlo
El mayor riesgo de usar bicarbonato es el exceso; una concentración muy alta puede "quemar" las hojas. Por eso, la precisión es clave.
Ingredientes:
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1 litro de agua (preferentemente de lluvia o reposada).
1 cucharadita de café (aprox. 5g) de bicarbonato de sodio.
1 chorrito de jabón potásico o detergente biodegradable (ayuda a que la mezcla se adhiera a las hojas).
Mezclá bien los ingredientes hasta que el bicarbonato se disuelva por completo. Usá un pulverizador para rociar la mezcla sobre las hojas afectadas, tanto por el derecho como por el revés. Lo ideal es aplicar este tratamiento cada 15 días como preventivo, o una vez por semana si ya hay una plaga instalada.


