Hígado inflamado y con grasa: estos 5 alimentos lo reparan desde adentro
Estos alimentos con evidencia científica cuidan el hígado, reducen la inflamación y previenen el daño hepático. Inclúyelos en la dieta diaria.
Alimentos que desinflaman.
Getty ImagesEl hígado trabaja todo el día. Filtra toxinas, regula el colesterol, almacena energía y participa en la digestión. Cuando se inflama o acumula grasa, el daño avanza sin síntomas claros durante años. Estos cinco alimentos comunes tienen evidencia científica que respalda su efecto protector.
Cuáles son y por qué la ciencia los respalda
La avena es el primero de la lista. Es rica en beta-glucanos, compuestos biológicamente activos que, según un estudio de 2017 publicado en el International Journal of Molecular Sciences, ayudaron a reducir la cantidad de grasa almacenada en el hígado en modelos animales. Un tazón en el desayuno es suficiente.
-
Te puede interesar
Chuck Norris y su legado en Netflix: películas que lo hicieron inmortal
Las uvas, el jugo de uva y las semillas de uva son ricas en antioxidantes que reducen la inflamación y previenen el daño hepático. Su efecto protector se atribuye a compuestos como el resveratrol, presente en la piel de la uva oscura. No hace falta consumirlas en grandes cantidades para obtener beneficio.
Las nueces aportan ácidos grasos insaturados, vitamina E y antioxidantes que protegen las células del hígado del estrés oxidativo. Son uno de los pocos alimentos que combinan esos tres elementos en una sola fuente. Un puñado al día es la porción que los estudios de nutrición toman como referencia para medir su efecto.
El aceite de oliva extra virgen reduce el estrés oxidativo y mejora la función hepática cuando reemplaza a otras grasas en la dieta. Su uso regular se asocia con menor acumulación de grasa en el hígado en personas con riesgo de enfermedad hepática no alcohólica, que afecta a cerca del 25% de la población mundial según la OMS.
El pescado graso, como el salmón, la caballa y las sardinas, aporta ácidos grasos omega-3 que frenan la inflamación y protegen el tejido hepático. Dos porciones a la semana es la recomendación general de organismos de salud como la Asociación Americana del Corazón.