Hermosas y fuertes: 5 plantas de interior fáciles de cuidar
La estética de tu hogar puede dar un giro de 180° con una decoración basada en plantas de interior. Esta es una tendencia que se usa hace años pero que nunca deja de estar de moda. Pues, tener algunas plantas en el interior de cada habitación seguro hará que el ambiente se sienta más ameno y purificado, con un rico aroma natural y, por supuesto, con un toque de armonía y belleza.
Te puede interesar
Cuáles son los mejores días de marzo para plantar según el calendario lunar
Lo mejor es que, si estás comenzando a interesarte por la jardinería, estas plantas serán perfectas para tu casa o jardín, ya que son muy resistentes y requieren de cuidados muy sencillos, para nada demandantes. Ahora sí, conoce los ejemplares que serán perfectos para tu hogar.
Sansevieria
La Sansevieria o lengua de tigre es una planta crasa muy típica en el interior de las casas, gracias a su potencial estético. Es conocida por sus hojas verticales de color verde, por purificar el aire y por ser capaz de crecer con muy poca luz.
El único cuidado que requiere esta planta es evitar el exceso de humedad ya que podría causar podredumbre.
Clivia Miniata
La Clivia Miniata es una planta con flor herbácea que destaca por ser muy decorativa con sus hojas verdes oscuras. La Clivia florece en primavera y deja ver una hermosa flor anaranjada perfecta para brindar color al hogar.
Esta planta puede mantenerse perfectamente en los rincones menos luminosos, por lo que, el exceso de sol, puede dañar las hojas verdes, creándoles quemaduras y amarillamientos.

Chamadorea
La Chamaedorea elegans, por su nombre científico, es una palmera de interior perfecta para el hogar. Esta requiere muy pocos cuidados, pues, con tan solo un poco de luz es capaz de crecer y no necesita gran cantidad de riegos. El único problema que puede tener la Chamadorea es que se le sequen las puntas de las hojas por los ambientes secos de algunos hogares. Sin embargo, puedes evitarlo pulverizando las hojas regularmente.

Aspidistra
La Aspidistra, también conocida como oreja de burro, es otra planta muy resistente y se caracteriza por tener un tallo largo y esbelto y unas hojas en forma de lanza de un color verde oscuro.
Es fácil de mantener, ya que, al igual que sus compañeras, puede subsistir con muy poca luz. Entonces, el único cuidado que requiere es que no tome mucho sol, porque esto hará que las hojas se pongan amarillas y se quemen.
Además, si te olvidas de regarla una vez, ella resistirá.



