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Esto sucede en tu piel si aplicas aceite de coco todos los días

Más allá de su fama como 'solución mágica', el aceite de coco ofrece beneficios reales para la piel como hidratación y limpieza suave.

Una solución para la piel. Fuente: Shutterstock.

Una solución para la piel. Fuente: Shutterstock.

Actualmente el aceite de coco es un clásico en las rutinas de skincare caseras. Sin embargo, detrás de su fama como "solución mágica", existen verdades científicas sobre sus beneficios y sus limitaciones que conviene conocer antes de aplicarlo en el rostro.

Aceite de coco para la piel

El gran secreto de este óleo es su altísima concentración de ácido láurico, un ácido graso con propiedades antimicrobianas naturales que también se encuentra (en menor medida) en la leche materna. Esto lo convierte en una sustancia sumamente noble, tolerada incluso por las pieles más delicadas.

Al usar diariamente aceite de coco en el rostro se logra obtener un escudo contra la deshidratación. Al estar compuesto principalmente por grasas saturadas, crea una microcapa superficial que sella la humedad cutánea. Es ideal para combatir la tirantez y la descamación en pieles secas.

También al ser un óleo texturado, disuelve con suavidad el maquillaje, las impurezas y el sebo acumulado sin necesidad de frotar. Se aplica sobre el rostro seco con masajes circulares y se retira con agua tibia, evitando el resecamiento que provocan los limpiadores con alcohol.

El aceite de coco tiene beneficios para la piel. 

El aceite de coco tiene beneficios para la piel.

Por otro lado, el ácido láurico ayuda a frenar la proliferación de microorganismos asociados a los brotes. Al ser un producto denso, quienes tienen tendencia al acné deben usarlo con extrema precaución para no tapar los poros.

Sus propiedades antiinflamatorias alivian irritaciones leves. De hecho, estudios preliminares sugieren que ayuda a mejorar los cuadros de dermatitis atópica leve (siempre bajo supervisión médica).

Además, contiene pequeñas dosis de vitamina E, un agente que ayuda a mitigar el daño de los radicales libres y el envejecimiento prematuro, aunque su impacto es complementario a una buena alimentación.

Uso seguro

Para incorporar el aceite de coco sin sufrir efectos secundarios, los expertos recomiendan seguir cuatro reglas de oro. Para las personas de piel grasa, propensas al acné o bajo tratamiento dermatológico, es mejor evitarlo o consultar a tu médico.

Antes de colocarlo en la cara, aplicar una gota en la muñeca o detrás de la oreja y esperar 24 horas para descartar que se ponga roja la zona. Elegir siempre la versión virgen y prensada en frío. Evitar los aceites de coco refinados de cocina, ya que el proceso industrial les quita casi todos los nutrientes.