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Esta receta de ensalada griega es perfecta para quienes buscan platos frescos y saludables

Esta receta de ensalada griega es perfecta para quienes buscan platos frescos y saludables. Con pocos ingredientes prepararás un plato delicioso.


Esta receta de ensalada griega es fresca, colorida y muy fácil de preparar, ideal para los días de calor o como acompañamiento liviano. Con ingredientes simples y sin cocción, logra un equilibrio perfecto entre sabores intensos y frescos. Es un clásico mediterráneo que se adapta sin problema a la mesa argentina y queda bien en cualquier ocasión.

Rinde: 4 porciones como entrada o guarnición

Ingredientes para una ensalada perfecta

  • 3 tomates redondos maduros.

  • 1 pepino grande.

  • ½ cebolla morada.

  • 150 g de queso feta.

  • 80 g de aceitunas negras.

  • 3 cucharadas de aceite de oliva.

  • 1 cucharada de jugo de limón o vinagre.

  • Orégano seco, a gusto.

  • Sal y pimienta, a gusto.

Si te aburrieron las ensaladas convencionales probá esta ensalada griega

Esta receta se sirve bien fresca, sobre todo en verano.

Paso a paso ¡muy fácil!

1. Lavá bien los tomates y cortalos en cubos grandes.

2. Pelá el pepino, si querés, y cortalo en rodajas o cubos.

3. Cortá la cebolla morada en pluma fina.

4. Colocá todas las verduras en un bowl amplio.

5. Agregá las aceitunas negras enteras o apenas machacadas.

6. Cortá el queso feta en cubos medianos y sumalo con cuidado.

7. En un recipiente chico, mezclá el aceite de oliva con el jugo de limón. Condimentá con sal, pimienta y orégano seco.

8. Volcá el aderezo sobre la ensalada y mezclá suavemente para no romper el queso.

9. Probá y ajustá la sal si hace falta y serví de inmediato o llevá a la heladera unos minutos para que esté bien fresca.

Disfrutá un shock de frescura

El orégano seco es clave en esta receta clásica.

La ensalada griega tradicional no lleva lechuga: el protagonismo es del tomate, el pepino y el queso. Esta receta se caracteriza por su simpleza y calidad de ingredientes. Para conservarla, lo ideal es guardarla en la heladera en un recipiente hermético hasta 24 horas. Si sabés que te va a sobrar, conviene agregar el queso y el aderezo al momento de servir para que mantenga mejor su textura y sabor. Ideal para tener lista sin complicarse. ¡Y a disfrutar!.