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El truco para lavar las toallas de microfibra de la cocina sin arruinarlas

El uso de suavizante o lavandina, junto con agua muy caliente o secado a alta temperatura, puede arruinar las toallas de microfibra de cocina.

Pasos para la limpieza de los trapos de la cocina. Foto: PIXABAY

Pasos para la limpieza de los trapos de la cocina. Foto: PIXABAY

Pixabay

Las toallas de microfibra se convirtieron en un elemento indispensable para la limpieza de la cocina gracias a su gran capacidad de absorción y a su eficacia para remover suciedad sin dañar las superficies. Además de usarse para limpiar la mesada, muchas personas también las destinan al baño, el auto o los muebles.

Sin embargo, hay un detalle que muchas veces pasa desapercibido: estos paños también requieren un lavado especial para conservar sus propiedades. Con algunos cuidados simples es posible mantenerlas como nuevas durante mucho más tiempo.

Con estos pasos de limpieza, las toallas de microfibra de la cocina pueden quedar como nuevas.

Con estos pasos de limpieza, las toallas de microfibra de la cocina pueden quedar como nuevas.

Cómo lavar correctamente las toallas de microfibra

Lo ideal es lavarlas con agua fría o tibia y un detergente líquido suave. Si tienen restos de grasa o suciedad muy adherida, conviene enjuagarlas previamente antes de colocarlas en el lavarropas. Además, se recomienda:

  • Separarlas del resto de la ropa, especialmente de prendas de algodón.
  • Elegir un programa de lavado suave.
  • Utilizar poca cantidad de detergente.
  • Enjuagarlas bien para eliminar cualquier residuo.

Los errores que pueden arruinarlas

Uno de los errores más frecuentes es utilizar suavizante para ropa. Este producto deja una película sobre las fibras que reduce la capacidad de absorción de la microfibra. También es recomendable evitar:

  • Lavandina o productos con cloro.
  • Agua muy caliente.
  • Secarlas a temperaturas elevadas.
  • Plancharlas.

Cómo eliminar el mal olor

Como suelen utilizarse para limpiar distintas superficies, es normal que con el tiempo acumulen humedad y malos olores. Si esto ocurre, se recomienda dejarlas en remojo durante 30 minutos en agua tibia con una taza de vinagre blanco antes de volver a lavarlas.

El vinagre ayuda a desprender la suciedad acumulada entre las fibras, elimina los residuos de detergente y neutraliza los malos olores sin dañar el tejido.