El truco infalible para limpiar los cepillos al vapor y dejarlos listos para usar de nuevo
Los peines y los cepillos acumulan aceite, grasa, residuos de productos y bacterias que regresan al cabello cada vez que lo usas. Es por eso, aunque muchos no le presten atención, que cada cierto periodo es necesario realizar una limpieza profunda para desinfectarlos y dejarlos impecables.
En primer lugar se necesitará un litro de agua caliente, una taza de vinagre, quince gotas de árbol de té y un colador. Esto servirá para que no se dañen las cerdas y para poder realizar una limpieza profunda. El colador se coloca sobre el recipiente de agua hirviendo que irá desprendiendo el vapor hacia arriba.
Luego hay que eliminar el pelo acumulado en el cepillo con un peine o tijeras. Después se colocan sobre el colador los cepillos redondos tres minutos y se giran para que se pueda limpiar de todos lados. En el caso de los cepillos planos, se dejan dos minutos y se secan boca abajo para que no se terminen deformando con esta limpieza al vapor.
De esta manera los peines y cepillos quedarán impecables sin necesidad de tener que mojarlos. El proceso de limpieza finaliza con una toallita desinfectante para un acabado impecable. Este método infalible sirve para cualquier material. Lo importante es recordar que cada cierto periodo hay que limpiarlos para que la grasa no vuelva al cabello.
Este truco de limpieza también puede usarse para aflojar la suciedad pegada en recipientes de plásticos. De esa manera al ubicarlo en el colador podrá desprenderse rápidamente. Una vez que eso sucede se lava con jabón para platos y se seca como de costumbre. Los resultados serán sorprendentes.

