El truco ecológico que arrasa en las redes: por qué deberías unir el bicarbonato con los restos de café
La unión de bicarbonato de sodio y restos de café se consagra como una solución práctica y económica para tareas del hogar y cuidado personal.
No hay que tirar los restos de café. Fuente: Shutterstock.
En plena era del consumo consciente, los trucos de limpieza sustentables y de bajo costo ganan terreno. Una de las tendencias más virales propone combinar la borra del café con el bicarbonato de sodio. Con esto se obtiene un producto multiuso.
Combinar bicarbonato de sodio y café usado
Esta combinación casera se destaca por su versatilidad porque ofrece soluciones para tareas domésticas y para la estética personal. El bicarbonato tiene la propiedad física de neutralizar las moléculas del mal olor, mientras que el café aporta una fragancia cálida y agradable. Es un combo perfecto para colocar en frascos abiertos dentro de la heladera, cerca del tacho de basura o en el fondo de los armarios.
Además, la textura granulada del café molido actúa como una lija suave que, potenciada por el bicarbonato, remueve la grasa pegada y el sarro de ollas, sartenes y piletas de acero inoxidable sin rayar las superficies.
En el baño, esta pasta es un excelente tratamiento cosmético para renovar la piel. Ayuda a barrer las células muertas de forma mecánica, dejando el cuerpo suave y estimulando la circulación.
A eso se suma que en patios, balcones o ventanas, su aroma intenso funciona como un repelente orgánico que disuade el avance de hormigas y otras pequeñas plagas de jardín.
Elaborar este limpiador y desodorante casero lleva apenas unos segundos solamente se necesita secar la borra del café al sol y unirla con dos cucharadas soperas de bicarbonato de sodio.