ver más

El sorprendente hallazgo en el Amazonas: un árbol cayó y reveló un secreto de hace siglos

Un grupo de arqueólogos halló 7 urnas funerarias prehispánicas ocultas en las raíces de un árbol milenario y pronto serán expuestas para todo el público.


El Amazonas tiene una belleza inigualable y un amplio cementerio de secretos ancestrales. Hace un tiempo, un grupo de exploradores se topó con un hallazgo inesperado entre las raíces de un árbol caído y pronto supieron que se trataba de restos de antiguas civilizaciones indígenas prehispánicas.

Luego de una árdua investigación, se descubrió que eran 7 grandes urnas funerarias con forma esférica. Dentro se encontraron restos de huesos humanos acompañados por restos de peces y tortugas, lo que evidencia un ritual. Pero también había tierra amazónica que se había filtrado por el paso del tiempo.

urnas amazónicas 1

Un árbol milenario fue el responsable del descubrimiento.

Lo curioso es que fueron moldeadas con una arcilla verdosa muy poco común. Algunas alcanzan tamaños que sorprenden a la comunidad científica ya que la más grande tiene casi un metro de diámetro y un peso estimado de 350 kilos. Sin embargo, los arqueólogos tienen algunas dudas sobre sus tapas ya que no poseían cubiertas de cerámica.

Dónde se realizó el hallazgo

El descubrimiento se realizó en una isla artificial de Brasil que fue construída por las sociedades antiguas acumulando tierra y fragmentos cerámicos para crear plataformas habitables. Esto demuestra que las civilizaciones pasadas precoloniales tenían conocimientos de ingeniería muy avanzados para la época. El hallazgo fue completamente accidental ya que las bolas quedaron al descubierto luego de que un árbol de 15 metros cayera. Sus raíces removieron la tierra y dejaron al descubierto las bolas blancas.

urnas amazónicas 2

Las fotos del impresionante hallazgo.

Cuando las bolas fueron halladas, los arqueólogos las extrajeron de la selva y las transportaron en lanchas. Actualmente se localizan en el Instituto de Desarrollo Sostenible Mamirauá, pero pronto serán trasladadas a un museo oficial para su exhibición pública permanente.