El sencillo truco para usar menos el celular que funcionó mejor que limitar el tiempo de pantalla
Un estudio reveló que fijarse metas personales de reducción de uso es más efectivo que los límites impuestos externamente, logrando una disminución de 49 minutos diarios.
Elegir personalmente cuánto reducir el uso del celular podría ser más efectivo que seguir un límite impuesto.
ShutterstockMirar una notificación, responder un mensaje, abrir Instagram "solo un segundo" y, cuando uno se da cuenta, pasó bastante más tiempo del esperado. El celular se convirtió en una compañía prácticamente permanente y reducir las horas frente a la pantalla no siempre resulta tan sencillo como parece.
Ahora, una investigación encontró una estrategia bastante simple que podría ayudar: elegir uno mismo cuánto quiere reducir su uso.
El estudio, publicado en la revista científica Social Science & Medicine, reunió a 149 personas y siguió su comportamiento durante un experimento de 35 días. Los investigadores querían comprobar si existían diferencias entre recibir un límite establecido desde afuera y poder decidir personalmente cuánto tiempo pasar menos frente al celular.
Para hacerlo, dividieron a los participantes en tres grupos. A 55 personas les permitieron elegir si querían reducir su tiempo de pantalla en un 10%, 20% o 30%. Otro grupo, compuesto por 62 voluntarios, recibió directamente la indicación de disminuirlo un 14%. Finalmente, 32 personas continuaron utilizando sus dispositivos con normalidad, aunque su actividad también fue registrada.
El truco para pasar menos tiempo con el celular
Los resultados mostraron una diferencia llamativa. Las personas que pudieron establecer su propia meta terminaron usando el celular unos 49 minutos menos por día, mientras que quienes recibieron un objetivo definido por los investigadores redujeron el uso alrededor de 23 minutos diarios. Además, los primeros lograron cumplir sus metas un 11% más de veces.
En otras palabras, la clave podría no estar simplemente en activar un aviso que diga "ya usaste demasiado el teléfono", sino en decidir de antemano una meta que resulte realista para uno mismo. Los investigadores creen que tener control sobre ese objetivo puede aumentar la motivación y el compromiso, además de evitar que reducir el tiempo de pantalla se sienta como una obligación imposible de mantener.
Y hubo otro detalle interesante: el efecto no desapareció apenas terminó el experimento. Durante las semanas posteriores, quienes habían elegido sus propios objetivos todavía utilizaban el teléfono unos 16 minutos menos por día que al comienzo del estudio, incluso cuando ya no existían incentivos para cumplir las metas.
Los autores aclaran que la investigación se realizó con una cantidad relativamente pequeña de participantes y durante un período limitado, por lo que serán necesarios estudios más amplios para confirmar los resultados. Aun así, deja una idea bastante fácil de probar: en lugar de prometer dejar el celular de golpe, puede ser mucho más efectivo elegir una reducción concreta y alcanzable. Quizás empezar con un 10% menos sea bastante más útil que jurar que mañana no lo vamos a mirar nunca.