El secreto para unos huevos rotos con jamón perfectos
Los huevos rotos con jamón son un clásico de la cocina española, famoso por su sencillez y sabor incomparable. Este plato combina ingredientes básicos pero de gran calidad: huevos frescos, patatas fritas crujientes y jamón ibérico, creando una explosión de texturas y sabores en cada bocado. Aunque parece un plato humilde, su éxito depende de la frescura de los huevos, el tipo de patata y la calidad del jamón, preferiblemente ibérico de bellota, que aporta un toque salado y jugoso que complementa a la perfección la suavidad de los huevos y el crujiente de las patatas.
Originario de la cocina casera, los huevos rotos se han convertido en una tapa estrella en bares y restaurantes de toda España. Su popularidad radica en que es un plato fácil de compartir y de preparar, pero con un sabor que puede competir con los más elaborados. Además, es versátil, permitiendo variaciones con otros embutidos como chorizo, panceta o morcilla.
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Es ideal para cualquier ocasión: desde una comida informal entre amigos hasta una cena familiar. Su preparación sencilla y rápida lo hace perfecto para disfrutar en cualquier momento, siempre acompañado de una buena compañía y, por qué no, de un buen vino. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
4 huevos frescos, 4-5 patatas medianas, 150 g de jamón ibérico, 500 ml de aceite de oliva virgen extra, sal gruesa, pimienta negra (opcional), perejil fresco picado (opcional).
Procedimento
- Comienza pelando las patatas y córtalas en rodajas o tiras gruesas, de aproximadamente 1 cm de grosor. Esto garantizará que queden bien cocidas por dentro y crujientes por fuera.
- Calienta abundante aceite de oliva virgen extra en una sartén grande a fuego medio. Cuando el aceite esté caliente (unos 160-170°C), añade las patatas con cuidado. Deben freírse lentamente para que queden tiernas por dentro. Esto puede tomar alrededor de 15-20 minutos. Remuévelas ocasionalmente para que se cocinen de manera uniforme.
- Una vez doradas y cocidas, retira las patatas de la sartén con una espumadera y déjalas escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Espolvorea con sal gruesa inmediatamente después de sacarlas del aceite para que la sal se adhiera mejor.
- En otra sartén, añade una pequeña cantidad de aceite de oliva virgen extra y caliéntalo a fuego medio-alto. Casca los huevos en la sartén, asegurándote de que la clara se cocine bien pero la yema quede líquida. Fríe los huevos durante unos 2-3 minutos, o hasta que los bordes estén crujientes y dorados. Retira los huevos con una espumadera para no romper las yemas.
- Añade una pizca de sal gruesa y un poco de pimienta negra recién molida sobre los huevos.
Coloca las patatas fritas en un plato grande y extiéndelas de manera uniforme, esta es la base del plato. Luego pon los huevos fritos encima de las patatas, con las yemas todavía líquidas. Distribuye las lonchas de jamón ibérico sobre los huevos y las patatas. El calor de las patatas y los huevos ayudará a que el jamón se derrita ligeramente, intensificando su sabor.
Justo antes de servir, rompe los huevos con un tenedor, de manera que la yema se mezcle con las patatas y el jamón. Este paso es esencial para que el plato adquiera su textura característica. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.