El pueblo de San Luis que sorprende con saltos de agua y está muy cerca de Mendoza
A pocos kilómetros de la capital puntana, este pueblo te enamora con balnearios naturales, cascadas y un paisaje serrano majestuoso.
El Volcán combina río, arboleda y paisaje serrano a pocos kilómetros de la capital puntana.
Agencia de Noticias San LuisPrimero se escucha el agua. Después aparecen las piedras rojizas, la arboleda y el cauce que atraviesa buena parte de este pueblo. En El Volcán, el paisaje no se impone con grandes postales de golpe, sino con una suma de escenas serranas que terminan armando uno de los rincones más atractivos del centro puntano.
La localidad está al pie de las sierras de San Luis y a unos 15 kilómetros de la ciudad capital. Nació formalmente el 29 de agosto de 1943 y durante décadas se consolidó como villa de veraneo, en parte por sus atractivos naturales y en parte por la presencia constante del río, que es el verdadero eje de la vida local.
Ese río tiene una particularidad que explica buena parte de la fama del lugar. Según la información turística local, el Río Volcán nace de vertientes y manantiales serranos, mantiene agua durante todo el año y, al brotar entre rocas y suelo, presenta aguas templadas; en los días fríos incluso puede verse vapor por el contraste térmico con el ambiente.
A partir de ese cauce se organizan algunos de los puntos más buscados del pueblo. La Hoya es el balneario más conocido: una hoya natural de piedra con varios saltos de agua y sectores de hasta tres metros de profundidad, además de servicios en temporada. Salto Colorado, en cambio, suma un perfil más serrano, con un salto menor, una pileta natural y formaciones rojizas que le dan nombre al lugar. A eso se agrega Salto del Osito, una cascada que desemboca en una pileta natural y completa el circuito de agua de la localidad.
El recorrido no termina ahí. El Volcán también forma parte del circuito turístico de las sierras puntanas y se conecta con un entorno de espejos de agua que amplía la escapada. Desde el pueblo hay acceso directo a Cruz de Piedra y al dique La Estrechura, inaugurado en 2013 sobre el cauce del Río Volcán, hoy usado para actividades acuáticas y pesca.
Para quienes prefieren moverse sin apuro, el pueblo ofrece otro plus: bicisendas y ciclovías que recorren buena parte de la localidad, además de espacios verdes como El Badén, un sector abierto con senderos, arboleda y áreas recreativas. Ese costado más suave convive con un entorno natural donde también aparecen morteros indígenas, huellas de fauna serrana y una avifauna muy variada, desde teros y cardenales amarillos hasta garzas y, en zonas altas, cóndores andinos.
La cercanía con Mendoza es parte de su atractivo. Las fuentes consultadas ubican a la ciudad de San Luis a unos 257 a 259 kilómetros de Mendoza por ruta, y El Volcán está a unos 15 kilómetros de la capital puntana; por eso, el viaje desde Mendoza queda en el rango de menos de tres horas en auto, una estimación razonable a partir de esos datos.
El Volcán se vuelve así una escapada muy rendidora: no necesita mar ni grandes infraestructuras para convencer. Le alcanza con el sonido del agua, los saltos naturales, los diques cercanos y ese aire serrano que transforma una salida corta en un cambio de paisaje completo.
En 3 horas se llega a este destino desde Mendoza, y el camino a seguir es la mítica ruta 7.