El pueblo gastronómico ideal para fin de semana largo a 100 kilómetros de Buenos Aires
A unos 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Tomás Jofré combina cocina de campo, calles de tierra, antiguas casonas y tradición ferroviaria en Mercedes.
Este pueblo se convirtió en uno de los principales destinos gastronómicos rurales de la provincia de Buenos Aires.
Turismo Buenos AiresDurante la semana, las calles de tierra conservan un silencio típicamente rural. El cambio llega con el sábado y, sobre todo, con el domingo: autos, familias y mesas ocupadas transforman el paisaje. Así funciona Tomás Jofré, un pueblo del partido de Mercedes que convirtió la cocina de campo en su principal carta de presentación.
El destino se encuentra a unos 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y es conocido como uno de los paseos gastronómicos más tradicionales de la provincia. Aunque distintas referencias suelen atribuirle alrededor de 80 habitantes, la información turística de la Municipalidad de Mercedes eleva la población estable a unas 150 personas. La afluencia de visitantes multiplica ampliamente esa cifra durante los fines de semana, especialmente en fechas festivas y jornadas con buen tiempo. El portal municipal no ofrece un conteo semanal actualizado, por lo que la referencia a 7.000 turistas debe leerse como una estimación y no como un registro oficial.
El menú que convirtió al pueblo en un destino gastronómico
El viaje suele organizarse alrededor del almuerzo. La propuesta recupera sabores asociados con las antiguas mesas familiares: pastas caseras, asado al asador, picadas, galleta de campo y salame quintero elaborado con recetas transmitidas entre generaciones. Hay restaurantes con formatos diferentes, desde comedores tradicionales hasta espacios amplios para pasar buena parte del día.
El atractivo no está únicamente en la cantidad de comida, sino también en la ambientación, los patios y la posibilidad de comer sin el apuro habitual de la ciudad. Entre los postres aparecen clásicos como el flan casero, el queso y dulce y el budín de pan. Por la fuerte demanda de sábados, domingos y feriados, resulta conveniente consultar horarios y reservar antes de viajar. La propuesta forma parte de los paseos campestres recomendados oficialmente.
De Jorge Born a Tomás Jofré: la historia de sus dos nombres
El nombre oficial del pueblo es Jorge Born, mientras que Tomás Jofré corresponde a la antigua estación del ferrocarril Belgrano. La localidad surgió a partir de un loteo realizado en 1902 por la compañía inmobiliaria La Franco Argentina y recibió la denominación Jorge Born por un decreto provincial de 1911. La estación adoptó el nombre de Tomás Jofré en 1931, en homenaje al abogado, docente y dirigente político que vivió durante años en la zona. Con el tiempo, la denominación ferroviaria terminó imponiéndose en el uso cotidiano y en la promoción turística.
Después de almorzar, el recorrido continúa a pie entre casonas antiguas, pisos de ladrillo, jardines con malvones y construcciones vinculadas con el pasado ferroviario. La zona de la estación y la plaza Domingo Silvano concentran ferias de artesanos y productores durante las jornadas de mayor movimiento. Esa identidad también se expresa en celebraciones locales. El 10 de agosto de 2026, el municipio informó la realización de la novena Fiesta de la Galleta de Campo, con música, danzas, juegos, puestos regionales y un concurso dedicado a una de las elaboraciones más características de Mercedes. El calendario turístico continuará en septiembre con la Fiesta Nacional del Salame Quintero.
Cómo llegar a Tomás Jofré desde Buenos Aires
Desde la Ciudad de Buenos Aires, el recorrido habitual comienza por el Acceso Oeste y continúa por la Ruta Nacional 5. A la altura del kilómetro 91,5 aparece el acceso a la Ruta Provincial 41 y el ingreso hacia Tomás Jofré. La Municipalidad de Mercedes estima un viaje cercano a una hora, aunque la duración puede extenderse por el tránsito, especialmente durante el regreso del domingo.
La experiencia está pensada principalmente como una salida de día: llegar durante la mañana, recorrer el pueblo, almorzar y regresar por la tarde. Quienes quieran ampliar el paseo pueden combinarlo con el centro de Mercedes, sus museos, antiguas pulperías y otros espacios vinculados con la producción del salame quintero y la torta frita.