El mejor brócoli gratinado para acompañar tus platos
El brócoli gratinado es un plato clásico que combina la nutrición y frescura del brócoli con la cremosidad y sabor reconfortante de una salsa bechamel casera y quesos derretidos. Este plato es una excelente manera de incorporar más vegetales en la dieta diaria, especialmente para aquellos que pueden ser reacios a comer verduras en su forma más simple.
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La preparación del brócoli gratinado es relativamente sencilla y los ingredientes son comunes, lo que lo convierte en una opción práctica para cualquier día de la semana. El proceso comienza cocinando ligeramente los floretes de brócoli para mantener su textura firme y su color verde vibrante. Luego, se prepara una salsa bechamel suave y rica, a base de mantequilla, harina y leche, que se enriquece con queso cheddar rallado para darle un toque cremoso y sabroso.
El montaje del gratinado consiste en cubrir el brócoli con la salsa de queso y espolvorear una mezcla de queso parmesano y pan rallado por encima para crear una capa crujiente y dorada. Tras unos minutos en el horno, el resultado es un plato delicioso, dorado y burbujeante, perfecto como guarnición o incluso como plato principal. El brócoli gratinado es un plato versátil, ideal para acompañar carnes, pescados o disfrutarlo solo.
Ingredientes
1 brócoli grande o 2 medianos, 2 cucharadas de mantequilla, 2 cucharadas de harina de trigo, 2 tazas de leche entera, 1 taza de queso cheddar rallado, 1/2 taza de queso parmesano rallado, 1/2 taza de pan rallado, 1 diente de ajo (opcional), sal al gusto, pimienta negra molida al gusto, nuez moscada (opcional), aceite de oliva virgen extra (para engrasar).
Procedimiento
- Lava el brócoli bajo agua corriente para eliminar cualquier residuo de suciedad. Córtalo en floretes medianos, asegurándote de quitar cualquier parte dura del tallo.
- Llena una olla grande con agua y añade una pizca de sal. Lleva a ebullición.
- Una vez que el agua esté hirviendo, agrega los floretes de brócoli y cocina durante unos 3-4 minutos, hasta que estén tiernos pero aún firmes. No los cocines demasiado, ya que continuarán cocinándose en el horno.
- Escurre el brócoli y pásalo rápidamente a un bol con agua helada para detener la cocción y mantener su color verde brillante. Después de unos minutos, escúrrelo bien y reserva.
Prepar la salsa bechamel
- En una cacerola mediana, derrite las dos cucharadas de mantequilla a fuego medio.
- Una vez derretida, añade las dos cucharadas de harina de trigo y remueve constantemente con una cuchara de madera o un batidor de mano para formar un roux. Cocina la mezcla durante unos 2-3 minutos para eliminar el sabor a crudo de la harina.
- Gradualmente, añade las dos tazas de leche entera, batiendo constantemente para evitar grumos. Continúa batiendo hasta que la mezcla comience a espesar.
- Reduce el fuego y cocina durante unos 5-7 minutos más, removiendo ocasionalmente, hasta que la salsa tenga una consistencia suave y espesa.
- Añade sal y pimienta negra molida al gusto. Si lo deseas, también puedes añadir una pizca de nuez moscada y el ajo finamente picado para dar más sabor.
- Incorpora una taza de queso cheddar rallado a la salsa y remueve hasta que se derrita por completo y la salsa esté suave y cremosa.
Monta el gratinado
- Precalienta el horno a 200°C (392°F).
- Engrasa ligeramente una fuente para horno con aceite de oliva virgen extra.
- Coloca los floretes de brócoli en la fuente, distribuyéndolos de manera uniforme.
- Vierte la salsa bechamel sobre el brócoli, asegurándote de que esté bien cubierto.
- En un bol pequeño, mezcla la 1/2 taza de queso parmesano rallado con la 1/2 taza de pan rallado. Esta mezcla le dará una capa crujiente al gratinado.
- Espolvorea la mezcla de parmesano y pan rallado sobre la salsa bechamel.
- Coloca la fuente en el horno precalentado y hornea durante unos 20-25 minutos, o hasta que la parte superior esté dorada y crujiente.
- Si ves que la parte superior se dora demasiado rápido, puedes cubrir la fuente con papel de aluminio para evitar que se queme.
Retira el brócoli gratinado del horno y deja reposar durante unos minutos antes de servir. Sirve caliente, como acompañamiento o como plato principal, acompañado de una ensalada fresca o un trozo de pan.
Tips MDZ: Puedes añadir otros ingredientes a la salsa, como tocino crujiente o champiñones salteados, para darle un toque extra de sabor. Para una versión más ligera, utiliza leche desnatada y reduce la cantidad de queso. Este plato se puede preparar con antelación y guardar en el refrigerador. Solo necesitarás calentarlo en el horno antes de servir. ¡Y a disfrutar Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.