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El kétchup y un uso inesperado fuera de la cocina: para qué sirve

El kétchup puede ayudar a quitar pequeñas manchas de óxido gracias a sus ácidos. Cómo aplicarlo sobre el metal y qué precauciones tener.


El kétchup puede tener un uso inesperado fuera de la cocina. Este aderezo puede ayudar a remover pequeñas manchas de óxido en algunas superficies metálicas. El método resulta útil cuando la corrosión es superficial y la pieza no presenta un deterioro importante.

La explicación está en sus componentes. El kétchup contiene vinagre, que aporta ácido acético, y tomate, que contiene ácidos orgánicos como el ácido cítrico. Estas sustancias pueden actuar sobre las capas superficiales de oxidación y facilitar que se desprendan del metal.

Cómo aplicar el truco del kétchup para remover óxido

Para probar este truco, primero hay que limpiar la superficie y retirar el polvo o la suciedad. Después se coloca una pequeña cantidad de kétchup sobre la zona afectada. Se puede distribuir con un paño o un pincel para cubrir bien la mancha.

El producto debe permanecer unos minutos sobre el óxido para que sus componentes ácidos actúen. Luego se recomienda frotar con suavidad utilizando un paño o una esponja que no sea demasiado abrasiva. La fricción ayuda a retirar los restos de corrosión que se aflojaron durante el proceso.

El kétchup puede ayudar a remover manchas de óxido

Una vez terminado el procedimiento, es importante retirar todo el kétchup de la superficie. Para eso se puede utilizar agua y, si es necesario, un poco de detergente suave. Después hay que secar muy bien la pieza para evitar que la humedad favorezca una nueva oxidación.

Este método no sirve para cualquier problema de corrosión. Si el metal presenta una capa gruesa de óxido, está picado o tiene un deterioro profundo, probablemente sea necesario utilizar un producto específico. Los removedores formulados para óxido pueden ser más adecuados para esos casos.

También conviene tener cuidado con los acabados especiales. Antes de aplicar kétchup sobre una superficie pintada, cromada o revestida, es mejor hacer una prueba en un lugar poco visible. Así se puede comprobar que el método no altere la terminación. Para manchas pequeñas y superficiales, en cambio, puede ser un recurso casero sencillo que se encuentra en muchas cocinas.