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El ingrediente de cocina que salva la ropa manchada con aceite

Mantener la ropa impecable ante las manchas de aceite ya no es un problema gracias a la combinación de dos productos económicos.

Causadas por salsas, aceites u otras comidas, estas manchas son de las más díficiles de sacar Foto: Shutterstock

Causadas por salsas, aceites u otras comidas, estas manchas son de las más díficiles de sacar Foto: Shutterstock

Las manchas de grasa o aceite en la ropa son un verdadero dolor de cabeza. A veces el lavado en el lavarropas no logra quitar la mancha. Sin embargo, existe una solución con dos productos: el detergente y el bicarbonato de sodio.

Adiós a las manchas

La efectividad de esta técnica radica en la química básica de sus componentes. Mientras que el detergente actúa como un potente desengrasante formulado para romper las moléculas de lípidos, el bicarbonato funciona como un agente absorbente que arrastra la sustancia grasosa hacia la superficie antes de que se fije definitivamente en el tejido.

Bicarbonato de sodio, la solución para la ropa manchada.

Bicarbonato de sodio, la solución para la ropa manchada.

Paso a paso

Si el derrame es reciente, se aconseja presionar suavemente un papel absorbente sobre la zona sin frotar, evitando así que el aceite se extienda hacia zonas limpias de la tela.

Después colocar una capa generosa de bicarbonato de sodio directamente sobre la mancha. Dejar actuar durante 15 a 20 minutos para que el polvo extraiga el exceso de humedad aceitosa.

El paso siguiente es cubrir el área con unas gotas de detergente concentrado para vajilla y frotar suavemente con los dedos o con un cepillo de cerdas blandas hasta formar una pasta.

Permitir que la mezcla trabaje sobre el tejido durante otros 10 minutos. Finalmente, enjuagar con agua tibia o colocar la prenda directamente en el ciclo habitual del lavarropas.

Especialistas en cuidado textil recomiendan verificar que la mancha haya desaparecido por completo antes de introducir la prenda en la secadora o exponerla al calor, ya que las altas temperaturas pueden fijar definitivamente cualquier residuo graso que haya quedado.