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El ejercicio clave para cuidar tu intestino y mejorar tu salud digestiva de forma natural

Diferentes estudios demuestran que los ejercicios de baja intensidad son clave para cuidar el intestino.

El ejercicio tiene una gran influencia en la salud del intestino. 

El ejercicio tiene una gran influencia en la salud del intestino. 

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El ejercicio puede alterar la salud intestinal, provocando inflamación y modificando la forma en que el organismo procesa los nutrientes. Diversas investigaciones han demostrado cómo el movimiento corporal influye en el funcionamiento del intestino, y señalan cuáles son las prácticas más adecuadas para no ponerlo en riesgo.

El impacto del entrenamiento no depende solo de la actividad en sí, sino también de su intensidad y duración. Cuando el ejercicio es intenso y prolongado, el cuerpo redirige el flujo sanguíneo hacia los músculos, lo que puede favorecer la aparición de molestias gastrointestinales.

En este contexto, disciplinas como las maratones o los triatlones se destacan por su alta exigencia y por su capacidad de alterar el equilibrio de la microbiota intestinal. Tras este tipo de esfuerzos, no es raro que el sistema digestivo reaccione con diarrea, un síntoma que puede agravarse por la deshidratación o las altas temperaturas.

¿Cuál es la variable cardio a correr? (Shutterstock)
Las actividades de alta intensidad no son recomendables. 

Las actividades de alta intensidad no son recomendables.

El ejercicio que protege el intestino

Por eso, los ejercicios de baja intensidad aparecen como la mejor opción para cuidar el intestino y mantener su equilibrio.

El yoga, por ejemplo, se posiciona como una práctica beneficiosa para la salud intestinal gracias a su enfoque en la respiración y el control del estrés. Sus movimientos suaves ayudan a reducir la sensibilidad digestiva y algunas posturas favorecen la liberación de gases y el tránsito intestinal.

El entrenamiento de fuerza, por su parte, también puede contribuir a reducir la inflamación y fortalecer el sistema digestivo. Aunque aún hay estudios en desarrollo, distintas investigaciones lo asocian con una mayor resistencia del intestino frente a procesos inflamatorios.

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El ejercicio de baja intensidad es la clave para cuidar el intestino y bajar el estrés. 

El ejercicio de baja intensidad es la clave para cuidar el intestino y bajar el estrés.

Por último, las actividades aeróbicas como caminar, nadar o andar en bicicleta, se presenta como una de las alternativas más favorables. El movimiento constante y moderado estimula la diversidad de bacterias beneficiosas para el organismo. En esta línea, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido recomienda al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada.