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El Chavo del 8: conoce la razón por la cual Doña Florinda y el profesor Jirafales nunca se besaron

La pareja de la vecindad coqueteó por años pero, para pesar de toda su audiencia, nunca llegaron a concretar un beso y hoy te contamos por qué.
Doña Florinda Fuente: Instagram @donaflorindado14
Doña Florinda Fuente: Instagram @donaflorindado14

La entrañable pareja de Doña Florinda, interpretada por Florinda Meza y el profesor Jirafales, caracterizada por Rubén Aguirre, fueron de los personajes más queridos por el público durante las décadas que duro la serie mexicana el Chavo del 8. Sin embargo, esta parejita de enamorados pasaron años mirándose y gustándose, pero nunca se vio al aire un beso de ambos.

Durante más de 40 años, la vecindad del Chavo del 8 acompañó las tardes de lo hogares en Latinoamérica y divirtió a grandes y chicos con sus pintorescas y graciosas historias de la vida cotidiana de un niño pobre en complejo de departamentos de gente humilde. Anécdotas de a montones y miles de referencias y chistes del Chavo acompañan hasta el día de hoy la jerga de los latinos que hemos crecido mirando sus incansables capítulos.

De entre todos sus queridos personajes, como lo son el Chavo del 8 interpretado por el creador del ciclo, Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, la Chilindrina, Quico, Don Ramón entre tantos otros; como olvidar la pareja que encarnaban Doña Florinda y el profesor Jirafales. Florinda la madre de Quico conquistó el corazón del profesor en la escuela a la que su hijo asistía; desde entonces siempre que ambos se encontraban en la vecindad  la mamá de Quico y el profesor se flechaban al verse, llenándose de halagos y dedicándose cumplidos.

Doña Florinda y el Profesor Jirafales. Fuente: Instagram @donaflorindado14

Cada vez que el profesor paseaba por la vecindad, consintiéndolo, Doña Florinda le invitaba su famosa tacita de café “¿No gusta tomar un tacita de café? Decía Florinda; “¡Si como no! Esbozaba Jirafales. “Pase usted, después de usted”, decían los personajes. Pero todo parecía quedar allí ya que nunca se les vio, para desilusión del público, ni un solo beso.

Esta inquietud quedo en la audiencia, que después de muchos años pudieron preguntar a Jirafales el porqué de la usencia de ese ansiado beso. Antes de morir Rubén Aguirre pudo dar una respuesta que al menos dio alguna certeza al público que siempre se quedó con la duda.  "Así como nunca llegamos a casarnos, y si en caso pasaba, hubiera terminado allí. Y si alguna vez nos hubiéramos besado, ya no hubiera existido esa continuidad de amor, de cursilería. Se hubiese roto todo eso". Mantener el estadio de los primeros tiempos, el momento platónico de toda relación, parece haber sido la estrategia que su creador “Chespirito” mantuvo durante toda la tira para que aquello nunca se materializara en un amor concreto, sino más bien, el idilio de lo que puede llegar  a ser. De esta forma la expectativa se mantiene y a la vez inmortaliza el espíritu de inocencia que siempre caracterizó a la serie.