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El abono natural y económico que fortalece las plantas y ahuyenta plagas con solo banana y clavo de olor

Un té natural puede ser la clave para que tus plantas crezcan fuertes y conserven su color verde. Te contamos todos los detalles para sacar el máximo provecho a esta mezcla natural.


La combinación de productos naturales puede ser clave para nutrir las plantas del jardín y protegerlas por más tiempo. Un ejemplo de ello es la mezcla de cáscaras de banana y clavos de olor que funciona como un abono que potencia el crecimiento y actúa como un escudo natural contra plagas.

Por un lado, la cáscara de banana es una fuente rica en potasio, fósforo, magnesio y calcio, fundamentales para estimular la floración, fortalecer las raíces, mejorar el verdor de las hojas y aumentar la resistencia de la planta ante condiciones adversas.

Por el otro, el clavo de olor aporta nutrientes como hierro y zinc, ayudando a ahuyentar insectos y prevenir enfermedades causadas por hongos y bacterias.

banana y clavo de olor

Dos ingredientes naturales pueden ser la clave para cuidar tu jardín.

Cómo hacer el abono casero

La forma práctica para usar esta combinación en el jardín es a través de un té para riego.

  • Cortar la cáscara de 2 o 3 bananas en trozos pequeños.
  • Colocarlas en una olla con 1 litro de agua y 5 clavos de olor.
  • Hervir durante 10 o 15 minutos, dependiendo de la cantidad de nutrientes que se busque.
  • Dejar enfriar, colar y diluirlo con agua.
  • Regar las plantas cada 15 días con el té.

Cuáles son los errores comunes

Para que la mezcla funcione correctamente se tiene que diluir el té en agua, lo ideal sería una parte de abono por cinco de agua. Esto es fundamental porque la alta concentración de nutrientes en el agua hervida puede alterar el pH del suelo o causar quemaduras por exceso de sales minerales.

te de banana y clavo de olor para jardín

Un abono casero para potenciar el crecimiento de las plantas.

Otro error común es utilizarlo como abono único. La cáscara de banana y el clavo de olor no aportan el suficiente nitrógeno que la planta necesita para que sus hojas crezcan verdes y grandes. De hecho el uso excesivo de la banana podrá hacer que la planta se vea amarilla.

Cabe destacar que esta combinación no se recomienda para azaleas, hortensias, arándanos o gardenias; ni para plantas recién germinadas o con raíces débiles.