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Descubrimiento: un majestuoso tesoro del pasado apareció durante excavaciones

Un descubrimiento realizado por arqueólogos en Turquía sacó a la luz un mosaico de la Antigüedad tardía con un símbolo usado como protección.

El descubrimiento se enmarca en un programa oficial de excavaciones que continúa en la zona.

El descubrimiento se enmarca en un programa oficial de excavaciones que continúa en la zona.

Shutterstock

Durante excavaciones arqueológicas que se llevan adelante en Turquía, un descubrimiento volvió a poner en primer plano a una de las ciudades más antiguas del Mediterráneo. En el área donde se desarrolló la vida pública de la antigua Smyrna, hoy bajo la ciudad de Izmir, apareció una sala con un piso de mosaico que permaneció oculto durante siglos. El hallazgo se registró en una calle clave del trazado urbano antiguo y forma parte de un programa estatal de excavaciones permanentes.

El espacio hallado tiene dimensiones reducidas, de aproximadamente tres metros por cuatro, y conserva un mosaico con figuras geométricas y motivos vegetales. En el centro se distingue con claridad el llamado Nudo de Salomón, un símbolo que en la Antigüedad tardía se asociaba con la protección frente a la envidia y el mal de ojo. El descubrimiento adquiere un valor especial porque en ese sitio no se encontraba un piso de mosaico desde hace casi siete décadas.

Qué representa el mosaico

El director de la excavación, el profesor Akin Ersoy, indicó que todavía no se definió la función original del edificio. No se sabe si se trató de una vivienda privada o de un espacio de uso público. Aun así, el diseño del piso aporta información clara sobre las creencias de la época. En los siglos finales del Imperio Romano, muchos mosaicos incluían símbolos pensados para proteger a las personas o a los lugares donde se desarrollaba la vida cotidiana.

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El descubrimiento se produjo durante excavaciones arqueológicas en una antigua ciudad del Mediterráneo.

El descubrimiento se produjo durante excavaciones arqueológicas en una antigua ciudad del Mediterráneo.

El Nudo de Salomón está compuesto por dos lazos cerrados entrelazados. Este motivo aparece en distintos contextos del mundo antiguo, como villas romanas, sinagogas, iglesias cristianas tempranas y construcciones bizantinas e islámicas. Con el paso del tiempo, se lo vinculó con ideas como la eternidad, el equilibrio y la protección espiritual. En las culturas del Mediterráneo, cumplía una función similar a la de los amuletos usados contra el mal de ojo.

Sobre estos signos, Ersoy explicó: “eran entendidos como señales protectoras destinadas a resguardar tanto al edificio como a las personas que lo utilizaban”.

Un espacio usado muchos siglos después

El descubrimiento también aportó datos sobre una etapa mucho más reciente. Los arqueólogos identificaron evidencias de que el mosaico fue reutilizado en el siglo XIX. Restos de muros posteriores aparecieron apoyados directamente sobre el piso antiguo, lo que indica que el mosaico no fue destruido, sino conservado e integrado a nuevas construcciones.

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El descubrimiento corresponde a un espacio con un mosaico de la Antigüedad tardía.

El descubrimiento corresponde a un espacio con un mosaico de la Antigüedad tardía.

Este uso posterior muestra que la zona mantuvo actividad durante más de 1.500 años. En lugar de abandonar los espacios antiguos, las comunidades que vivieron allí los adaptaron a nuevas necesidades. Según los especialistas, las excavaciones previstas para los próximos años podrían sacar a la luz otras salas vinculadas con este mismo edificio.

El descubrimiento del mosaico vuelve a confirmar que bajo la ciudad moderna de Izmir se superponen distintas etapas históricas. En un mismo lugar conviven restos helenísticos, romanos, bizantinos y construcciones del siglo XIX. Cada excavación permite sumar información básica pero clave para comprender cómo fue la vida urbana a lo largo del tiempo.

Las tareas continúan con apoyo de instituciones públicas y privadas. Este descubrimiento, junto con otros realizados en la zona, aporta nuevas piezas para reconstruir la historia de una ciudad donde el arte, las creencias y la vida diaria estuvieron siempre conectados.