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Descubrimiento extraordinario: hallan un naufragio de 650 años con un tesoro oculto bajo el mar

El descubrimiento se documentó tras cuatro años de trabajo arqueológico y aportó piezas y fragmentos clave para reconstruir rutas comerciales del siglo XIV.

Imagen ilustrativa de un naufragio en el fondo del mar, en el contexto del descubrimiento arqueológico documentado frente a Singapur.

Imagen ilustrativa de un naufragio en el fondo del mar, en el contexto del descubrimiento arqueológico documentado frente a Singapur.

Shutterstock

Un equipo de arqueólogos marinos hizo un descubrimiento en aguas cercanas a Singapur: identificó un naufragio de unos 650 años que transportaba un valioso cargamento de porcelana azul y blanca de la dinastía Yuan, del período de dominio mongol en China.

El hallazgo quedó documentado en un estudio académico publicado en 2025. Según esa investigación, la nave habría zarpado desde China y tenía como destino Temasek, el asentamiento histórico ubicado donde hoy se levanta Singapur. El descubrimiento fue dirigido por el arqueólogo Michael Flecker.

El equipo tardó cuatro años en revisar el sitio del siglo XIV y rescatar lo que quedaba del cargamento: cerca de 3,5 toneladas métricas de fragmentos cerámicos, entre ellos unos 136 kilos de porcelana Yuan, además de varias piezas completas o casi intactas. Aunque el lugar era poco profundo, las corrientes fuertes y la visibilidad mínima redujeron las inmersiones a una frecuencia aproximada de una cada cuatro semanas y complicaron toda la operación.

Aun con esas limitaciones, Flecker relató que en más de una ocasión los buzos fueron arrastrados por el fondo marino o debieron orientarse prácticamente a ciegas para volver al punto de ascenso.

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Una de las piezas recuperadas del naufragio durante el descubrimiento: porcelana azul y blanca de la dinastía Yuan, con motivos florales y geométricos característicos del siglo XIV.

Una de las piezas recuperadas del naufragio durante el descubrimiento: porcelana azul y blanca de la dinastía Yuan, con motivos florales y geométricos característicos del siglo XIV.

Las condiciones también afectaron a la embarcación, que quedó prácticamente desintegrada. Los investigadores creen que podría haber sido un “junk” chino, un tipo de navío ampliamente utilizado en la Edad Media. Sin embargo, casi no sobrevivieron restos estructurales que permitan confirmarlo con certeza.

La mayor parte del material recuperado fueron fragmentos, pero alcanzó para identificar diseños característicos. Entre los motivos decorativos se encuentran un dragón de cuatro garras, un ave fénix rodeada de crisantemos y, especialmente, patos mandarines en un estanque de lotos. Este último patrón resultó clave para fechar el naufragio.

Durante el reinado del emperador Wenzong (1328-1332), ese motivo fue reservado para uso imperial. Tras su deposición, la restricción habría cesado y los hornos comerciales comenzaron a producir masivamente piezas con ese diseño, muchas de ellas destinadas a la exportación. Con la caída de la dinastía Yuan en 1368 y la posterior prohibición del comercio marítimo por parte del primer emperador Ming hacia 1371, los investigadores acotan el hundimiento a un período que va desde fines de la década de 1320 hasta comienzos de la de 1370.

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Fragmento cerámico hallado en el sitio del descubrimiento submarino, parte del cargamento que viajaba hacia la antigua Temasek.

Fragmento cerámico hallado en el sitio del descubrimiento submarino, parte del cargamento que viajaba hacia la antigua Temasek.

Para especialistas como Shane McCausland, profesor de historia del arte en SOAS University of London, la porcelana Yuan representa un avance cultural y tecnológico decisivo que durante siglos fue subestimado.

En su momento, esta cerámica se volvió codiciada por las élites de Eurasia. No tenía el valor simbólico del oro o la arquitectura monumental, pero su dureza, translucidez y acabado le otorgaban un aura casi “milagrosa”. Incluso circulaba la creencia de que podía agrietarse si entraba en contacto con veneno, lo que explicaría su popularidad entre gobernantes desconfiados.

El estudio también describe la magnitud de las redes comerciales del siglo XIV. La porcelana fue elaborada por artesanos chinos utilizando cobalto procedente de Persia —actual Irán— y distribuida a través de rutas terrestres y marítimas que los mongoles controlaban en gran parte.

Si bien ya se sabía que Temasek funcionaba como un puerto franco estratégico en aquella época, el volumen de este cargamento sugiere un nivel de consumo y riqueza mayor al estimado hasta ahora. La investigación fue publicada en junio de 2025 en el Journal of International Ceramic Studies.