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Descubre la pizza Margherita: la joya de la cocina italiana

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa pizza Margherita con nuestra receta favorita e imbatible.
Todo sobre la pizza Margherita: de la masa a la salsa Foto: Shutterstock
Todo sobre la pizza Margherita: de la masa a la salsa Foto: Shutterstock

La pizza Margherita es un símbolo de la cocina italiana, reconocida mundialmente por su sencillez y frescura. Su origen se remonta a finales del siglo XIX, cuando se dice que la pizza fue creada en honor a la reina Margherita de Saboya. Esta deliciosa receta destaca por sus ingredientes de alta calidad, que rinden homenaje a los colores de la bandera italiana: el rojo del tomate, el blanco de la mozzarella y el verde de la albahaca.

La pizza Margherita fue creada en 1889 por el pizzaiolo Raffaele Esposito en Nápoles, Italia, en honor a la reina Margherita de Saboya, quien visitó la ciudad. Se dice que ella disfrutó especialmente de esta combinación de ingredientes. Fuente: Shutterstock

La base de la pizza se elabora con una masa ligera y crujiente, que se obtiene a partir de harina de trigo tipo 000, agua, sal y levadura, dejando que fermente para conseguir una textura esponjosa. La salsa, hecha con tomates triturados de la variedad San Marzano, se mezcla con un toque de ajo y aceite de oliva, creando un sabor fresco y vibrante. Como topping, se utiliza mozzarella, preferiblemente mozzarella di bufala, que se derrite perfectamente y aporta cremosidad.

Al final, la pizza Margherita no solo es un plato, sino una experiencia que celebra la tradición culinaria italiana, perfecta para cualquier ocasión, ya sea una cena familiar o una reunión con amigos. ¡Vamos a la receta!

Los ingredientes de la pizza Margherita representan los colores de la bandera italiana: el rojo del tomate, el blanco de la mozzarella y el verde de la albahaca. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa: 500 g de harina de trigo (tipo 000, ideal para pizzas), 325 ml de agua tibia (aproximadamente a 37 °C), 10 g de sal, 5 g de azúcar (opcional, ayuda a activar la levadura), 2 g de levadura seca activa (o 5 g de levadura fresca), 30 ml de aceite de oliva virgen extra (más un poco más para engrasar).

Para la salsa: 400 g de tomates triturados (preferiblemente San Marzano o tomates enlatados de buena calidad), 1 diente de ajo (opcional, para darle un toque de sabor), 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta al gusto, 1 pizca de azúcar (opcional, para equilibrar la acidez de los tomates), unas hojas de albahaca fresca (opcional, para la salsa).

Para la cobertura: 250 g de queso mozzarella (preferiblemente mozzarella di bufala, escurrida y cortada en rodajas o trozos), unas hojas de albahaca fresca (para decorar), un chorrito de aceite de oliva virgen extra (para rociar antes de servir).

 

Procedimiento

Prepara la masa

  1. En un bol grande, disuelve la levadura en el agua tibia. Si usas azúcar, agrégalo también. Deja reposar durante unos 5-10 minutos hasta que la mezcla esté espumosa.
  2. Añade la harina y la sal a la mezcla de agua y levadura. Mezcla con una cuchara de madera hasta que se forme una masa.
  3. Una vez que la masa se haya unido, trasládala a una superficie ligeramente enharinada. Amasa durante unos 10 minutos, hasta que la masa esté suave y elástica.
  4. Forma una bola con la masa y colócala en un bol engrasado con un poco de aceite de oliva. Cubre el bol con un paño húmedo o film plástico y deja que la masa repose en un lugar cálido durante aproximadamente 1-2 horas, o hasta que duplique su tamaño.

Prepara la salsa

  1. Mientras la masa reposa, puedes preparar la salsa. En una sartén, calienta la cucharada de aceite de oliva a fuego medio. Si decides usar ajo, añádelo picado y sofríelo ligeramente.
  2. Agrega los tomates triturados a la sartén. Sazona con sal, pimienta y una pizca de azúcar. Cocina a fuego lento durante unos 15-20 minutos para que los sabores se integren y la salsa espese un poco.
  3. Al final de la cocción, añade unas hojas de albahaca fresca si lo deseas. Retira del fuego y deja enfriar.

Monta la pizza

  1. Precalienta el horno a 250 °C (o a la temperatura máxima que tu horno permita). Si tienes una piedra para pizza, colócala en el horno mientras se precalienta.
  2. Una vez que la masa haya reposado, divídela en dos partes si deseas hacer dos pizzas. Enharina ligeramente la superficie de trabajo y extiende una de las porciones de masa con un rodillo o con las manos hasta que tenga un grosor de aproximadamente 0.5 cm.
  3. Transfiere la masa estirada a una bandeja para horno cubierta con papel de hornear o a una piedra caliente si la usas.
  4. Extiende una capa de salsa de tomate sobre la masa, dejando un borde de aproximadamente 1 cm.
  5. Coloca las rodajas de mozzarella de manera uniforme sobre la salsa.
  6. Hornea la pizza en el horno precalentado durante 10-12 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente.
A pesar de su popularidad, la pizza Margherita se caracteriza por su simplicidad. Se elabora con solo tres ingredientes principales en la cobertura, lo que permite resaltar la calidad de cada uno. Fuente: Shutterstock

Cuando la pizza esté lista, retírala del horno y decora con hojas de albahaca fresca y un chorrito de aceite de oliva. Corta la pizza en porciones y disfruta de tu deliciosa pizza Margherita caliente.

Puedes agregar un poco de orégano seco sobre la salsa antes de hornear para darle un toque adicional de sabor. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.