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Descubre el locro argentino: perfecto para el Día del trabajador

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar un delicioso locro con nuestra receta favorita e imbatible ¡manos a la obra!
Receta fácil de locro casero, ideal para compartir Foto: Shutterstock
Receta fácil de locro casero, ideal para compartir Foto: Shutterstock

El locro es uno de los platos más representativos de la cocina sudamericana, especialmente en Argentina, Bolivia, Perú y Ecuador. Esta preparación, de raíces precolombinas, surgió como un guiso nutritivo y robusto pensado para enfrentar las bajas temperaturas de las regiones andinas. Tradicionalmente, el locro se cocina durante horas, permitiendo que los sabores de sus ingredientes —maíz, zapallo, carnes y legumbres— se fusionen en un plato espeso, fragante y reconfortante.

El locro era preparado por civilizaciones andinas mucho antes de la llegada de los españoles. Fuente: Shutterstock

En Argentina, el locro es particularmente popular en fechas patrias, como el 25 de mayo o el 9 de julio, pero tambien es la excusa prefecta para servirlo el 1 de mayo Día del trabajador, donde suele ser preparado en grandes cantidades para compartir en reuniones familiares y comunitarias. Cada región y cada familia tiene su versión del locro: algunos incorporan más carne, otros prefieren una variante más vegetariana, y hay quienes lo enriquecen con un toque picante en la famosa "salsa" o "quishca" que lo acompaña.

El éxito del locro depende de varios factores: la calidad de los ingredientes, una cocción lenta y paciente, y el cuidado de removerlo periódicamente para lograr esa textura espesa característica. El maíz blanco partido y los porotos (frijoles) son esenciales, así como el zapallo amarillo, que le otorga cremosidad y color. Las carnes, como el chorizo colorado, la panceta y la carne de res o de cerdo, aportan profundidad de sabor.

Preparar un locro es también un acto de tradición y de encuentro. Es un plato que invita a cocinarlo sin prisas, disfrutando de cada etapa, y a compartirlo con quienes más queremos. ¡Vamos a la receta!

"Locro" proviene del término quechua luqru, que significa guiso o estofado. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

500 g de maíz blanco partido, 200 g de porotos (frijoles blancos), 1 kg de zapallo amarillo, 500 g de carne de falda o osobuco, 300 g de panceta salada, 2 chorizos colorados, 2 cebollas grandes, 2 cebollas de verdeo, 3 dientes de ajo, 2 hojas de laurel, 1 cucharadita de pimentón dulce, 1 cucharadita de ají molido, sal, pimienta negra, aceite vegetal o grasa de cerdo

 

Procedimiento

  1. La noche anterior, coloca el maíz blanco partido y los porotos en recipientes separados con abundante agua fría. Déjalos en remojo al menos 12 horas para ablandarlos.
  2. Pela y corta el zapallo en cubos pequeños. Corta la carne de falda o osobuco en trozos medianos. Pica finamente las cebollas, el ajo y la cebolla de verdeo.
  3. Corta en rodajas gruesas  los chorizos colorados y en cubos la  panceta
  4. En una olla grande, calienta un chorrito de aceite o un poco de grasa de cerdo. Sofríe ligeramente la cebolla, el ajo y la panceta hasta que estén dorados. Añade la carne y séllala por todos lados.
  5. Incorpora el maíz y los porotos escurridos. Cubre con abundante agua caliente (aproximadamente 3 litros) y agrega las hojas de laurel. Cocina a fuego medio, revolviendo de vez en cuando.
  6. A medida que el maíz y los porotos comiencen a ablandarse (después de unos 45 minutos), agrega el zapallo en cubos. Continúa la cocción, removiendo frecuentemente para evitar que se pegue al fondo.
  7. Cuando el zapallo empiece a deshacerse, incorpora las rodajas de chorizo colorado. Sazona con sal, pimienta, pimentón dulce y ají molido. Cocina hasta que el guiso adquiera una textura cremosa y espesa.
  8. Mientras el locro termina de cocinarse, en una sartén pequeña calienta un poco de aceite o grasa y sofríe la cebolla de verdeo picada junto con más pimentón y ají molido. Esta salsa picante se sirve aparte para quienes deseen un toque más intenso.
Tradicionalmente, el locro se cocina durante varias horas a fuego bajo para lograr su consistencia perfecta. Fuente: Shutterstock

Retira las hojas de laurel. Sirve el locro bien caliente en platos hondos, acompañándolo con la salsa picante si se desea.

El locro es más que un guiso: es un símbolo de identidad y celebración. Su sabor profundo, su textura cremosa y su historia hacen de cada cucharada una experiencia entrañable. Anímate a prepararlo y revive una de las tradiciones culinarias más auténticas de Sudamérica. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.