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Deliciosas croquetas de jamón serrano: receta rápida y sabrosa

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar unas deliciosas croquetas de jamón serrano con nuestra receta favorita e imbatibles.
Croquetas de jamón serrano: la receta tradicional que nunca falla Foto: Shutterstock
Croquetas de jamón serrano: la receta tradicional que nunca falla Foto: Shutterstock

Las croquetas de jamón serrano son uno de los bocados más irresistibles de la gastronomía española, un clásico que nunca pasa de moda y que siempre conquista a todos los paladares. Su mezcla de bechamel cremosa y trozos de jamón serrano curado crea una explosión de sabor en cada bocado, combinando la suavidad de la masa con el toque salado y profundo del jamón. Estas croquetas son perfectas tanto como tapa para compartir con amigos, como para acompañar cualquier comida.

Aunque las croquetas en general tienen sus raíces en la cocina francesa, las croquetas de jamón serrano son un invento español, y se consideran uno de los aperitivos más tradicionales y populares del país. Fuente: Shutterstock

Si bien pueden parecer un plato elaborado, el proceso de preparación es relativamente sencillo, aunque requiere paciencia para lograr una bechamel perfecta y que las croquetas queden bien crujientes por fuera y suaves por dentro. El rebozado de huevo y pan rallado proporciona el toque final que las convierte en un bocado crujiente y delicioso.

Sin duda, las croquetas de jamón serrano son un manjar que refleja lo mejor de la cocina tradicional española, ideal para cualquier ocasión especial o simplemente para disfrutar en casa con un toque de sabor casero. ¡Vamos a la receta!

En diferentes regiones de España, las croquetas de jamón serrano pueden llevar toques únicos, como la adición de cebolla caramelizada o un toque de ajo, según la preferencia local. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

200 g de jamón serrano en taquitos, 60 g de mantequilla, 60 g de aceite de oliva virgen extra, 1 cebolla pequeña (opcional), 500 ml de leche entera, 100 g de harina de trigo, sal al gusto, pimienta negra al gusto, nuez moscada al gusto, 2 huevos, pan rallado, aceite para freír.

 

Procedimiento

  1. Comienza picando el jamón serrano en taquitos pequeños. Esto permitirá que el jamón se mezcle perfectamente con la masa de las croquetas. Puedes hacerlo a mano o con un cuchillo afilado. Si prefieres, puedes triturar ligeramente el jamón para que se integre mejor en la mezcla final.
  2. Si decides añadir cebolla para darle más sabor a la bechamel, pica la cebolla finamente. En una sartén grande, agrega una cucharada de aceite de oliva y sofríe la cebolla a fuego medio hasta que esté suave y transparente, unos 5 minutos. Esto suavizará el sabor de la cebolla y la hará más dulce. Si prefieres omitir este paso, puedes saltarlo sin problema.
  3. En otra sartén, agrega el aceite de oliva restante y la mantequilla a fuego medio. Deja que la mantequilla se derrita y se mezcle con el aceite, creando una base suave. A continuación, agrega la harina, removiendo constantemente para evitar que se formen grumos. Cocina la harina durante unos 2-3 minutos para que se tueste ligeramente y pierda el sabor a crudo.
  4. Poco a poco, agrega la leche caliente (puedes calentarla previamente en el microondas o en una cacerola) sin dejar de remover. De esta manera, la mezcla se irá espesando de forma gradual. Cocina la bechamel a fuego lento, removiendo constantemente, durante unos 8-10 minutos, hasta que obtengas una textura cremosa y espesa. Asegúrate de que la bechamel no quede demasiado líquida; debe tener la consistencia de una crema espesa.
  5. Cuando la bechamel esté lista, añade los taquitos de jamón serrano (y la cebolla sofrita si la estás utilizando). Remueve bien para que el jamón se distribuya de manera uniforme por toda la masa. Agrega sal, pimienta negra y una pizca de nuez moscada al gusto. Cocina durante unos minutos más para que los sabores se integren bien. Luego, retira la sartén del fuego y deja que la mezcla repose durante unos minutos.
  6. Transfiere la mezcla de las croquetas a un recipiente amplio y plano. Cúbrelo con film transparente y déjalo enfriar a temperatura ambiente. Una vez que esté a temperatura ambiente, refrigera la mezcla durante al menos 2 horas, o incluso toda la noche. Esto ayudará a que la masa tome cuerpo y sea más fácil de manejar al formar las croquetas.
  7. Con la mezcla ya fría, toma pequeñas porciones y forma las croquetas con las manos. Puedes hacerlas en forma de cilindros o de pequeñas bolitas, según prefieras. Si la masa se pega a tus manos, puedes humedecerlas ligeramente con un poco de agua o aceite para facilitar el proceso.
  8. En un plato hondo, bate los dos huevos. En otro plato, coloca el pan rallado. Pasa cada croqueta primero por el huevo batido, asegurándote de que quede bien cubierta, y luego por el pan rallado. Asegúrate de que las croquetas queden bien empanadas para que al freírlas no se abran.
  9. En una sartén grande, calienta suficiente aceite para que las croquetas puedan flotar y freírse de manera uniforme. El aceite debe estar bien caliente, pero no humeante. Fría las croquetas en pequeñas tandas, unos 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y crujientes. Asegúrate de no sobrecargar la sartén para que las croquetas no se peguen entre sí.
En los últimos años, los chefs han llevado las croquetas de jamón serrano a un nivel gourmet, incorporando ingredientes como trufa, queso curado o incluso mariscos para darles un giro innovador. Fuente: Shutterstock

Una vez fritas, coloca las croquetas en un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sirve caliente y disfruta de estas deliciosas croquetas de jamón serrano.

Las croquetas de jamón serrano son perfectas para acompañar una bebida fría y disfrutar de un bocado delicioso en cualquier ocasión. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.