ver más

Curioso: aprende a acariciar a tu gato sin recibir un rasguño en el intento

Al ser acariciados, algunos felinos empiezan a mover sus patas y como consecuencia, dan rasguños

Es normal que al intentar acariciar un gato, recibas una devolución que pareciera ser no muy amorosa y por lo tanto, te preguntes si hiciste algo mal. Incluso, cuando esto sucede nos preguntamos cómo expresarles nuestro amor a las mascotas sin recibir un rasguño por devolución.

Los felinos por naturaleza tienen garras con uñas muy bien afiladas con el objetivo de cazar a sus presas. Eso hace que muchas veces, al acariciarlos, los gatos nos den un rasguño y nos provoque una herida. Para evitarlo, puedes usar estos consejos.

Los gatos son animales independientes
Fuente: Pexels

Los gatos son animales muy independientes. Disfrutan de pasar tiempo fuera y ellos mismos manejan sus tiempos, yendo y viniendo a discreción. También deciden por sí mismos cuándo comer y cuándo dormir. Incluso, cuál es el momento adecuado para recibir un cariño.

Por esto, es común que se nieguen a recibir un cariño cuando no tienen ganas, y que se defiendan utilizando sus uñas. Por esto, el primer consejo para que tus gatos no te hagan un rasguño cuando los  acaricias, es que optes por no molestarlos mientras descansan o están relajados.

Asimismo, existen otras recomendaciones y asuntos para tener en cuenta para evitar esta situación indeseada. Una de ellas es evitar acariciar algunas zonas complejas como la cola y la panza y si hacerlo en el cuello o la cabeza.

Algunos comportamientos, como ver que se agrandan sus pupilas, son señales de que es momento de dejar de acariciarlo
Fuente: Pexels

Una tercera recomendación para acariciar a tus mascotas sin que te arañen, es atraerlos con algún juguete o premio que llame su atención y gracias al cual se acerque voluntariamente a ti. 

Por último, deberías prestar atención al comportamiento que tus gatos presentan mientras los acaricias. De acuerdo al sitio mascotas.com, si mientras estás dando tu cariño empieza a mover su cola, sus pupilas se agrandan o se muestra excitado, entonces déjalo y permite que se retire. En caso contrario, pronto podrías recibir un rasguño.