Cuál es la calefacción más barata para usar este invierno: aire acondicionado, estufa o radiador
Con la llegada de las bajas temperaturas, muchas familias comparan alternativas para calefaccionar la casa sin que las boletas de luz y gas se disparen.
Los distintos sistemas de calefacción tienen consumos y rendimientos diferentes según el tamaño del ambiente y el uso diario.
ALF PONCE MERCADO / MDZCon la llegada de los primeros fríos, hay una duda que vuelve a instalarse en muchas casas: qué conviene usar para calefaccionar sin que las boletas se disparen. Entre estufas, radiadores y aires acondicionados, las diferencias de consumo pueden sentirse fuertes durante el invierno.
Durante años, el aire acondicionado quedó asociado a un gasto alto de electricidad. Pero los modelos más nuevos, sobre todo los equipos inverter frío-calor, cambiaron bastante ese escenario. Hoy aparecen entre las opciones más eficientes para ambientes medianos y grandes porque logran generar más calor usando menos energía que varios sistemas eléctricos tradicionales.
Qué sistema consume menos energía
Según especialistas en consumo energético, estos equipos pueden producir hasta tres veces más energía térmica de la que necesitan para funcionar. Ahí está la diferencia frente a radiadores eléctricos, paneles calefactores o estufas halógenas, que básicamente transforman toda la electricidad consumida en calor directo y demandan más para mantener la temperatura.
Claro que no todo depende del aparato. El aislamiento de la vivienda influye muchísimo. Una casa con filtraciones de aire, techos altos o ambientes abiertos obliga a cualquier sistema a trabajar más tiempo y consumir más energía para sostener el calor.
Radiadores y estufas: ventajas y desventajas
Los radiadores eléctricos siguen siendo elegidos para dormitorios y espacios chicos porque calientan de manera pareja y sin ruido. El problema aparece cuando pasan varias horas encendidos: ahí el consumo empieza a notarse rápido en la factura.
Las estufas a gas, en cambio, todavía figuran entre las alternativas más económicas en hogares con conexión de red. Aunque requieren mantenimiento y controles periódicos para evitar riesgos por mala combustión o falta de ventilación.
También siguen vigentes las estufas eléctricas portátiles. Son prácticas, fáciles de mover y resuelven rápido situaciones puntuales, aunque pierden eficiencia cuando se usan para calefaccionar ambientes grandes durante mucho tiempo.
Más allá del sistema elegido, el ahorro también pasa por pequeños hábitos cotidianos. Cerrar puertas, sellar filtraciones, usar cortinas gruesas y evitar que el calor se escape ayuda bastante a reducir el tiempo de uso de los equipos.
Consejos para gastar menos en invierno
Los técnicos además recomiendan no exagerar con la temperatura. En el caso del aire acondicionado, mantenerlo entre 20 y 22 grados suele alcanzar para estar cómodo sin consumir de más. Subir algunos grados extra puede traducirse en un incremento importante del gasto mensual.
En un contexto donde las tarifas siguen siendo una preocupación para muchas familias, elegir cómo calefaccionar dejó de ser una cuestión menor. No existe una solución idéntica para todos los hogares, pero la combinación entre equipos eficientes y un uso responsable de la energía aparece como la mejor forma de pasar el invierno sin sobresaltos.