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Crianza: cómo pedirle disculpas a un hijo pequeño cuando nos equivocamos

Las nuevas formas de crianza implica que los padres y madres establezcan una comunicación diferente con los hijos. Pedir disculpas cuando se comete un error es fundamental.

Las formas de crianza han sufrido cambios muy bruscos en los últimos años. Probablemente un adulto no recuerde con exactitud si alguna vez su padre o madre le pidió disculpas por alguna de sus acciones, ya que sus decisiones no eran cuestionadas. Sin embargo, actualmente, los adultos buscan entablar otra forma de relacionarse.

A pesar de ello, pedir disculpas siempre es un proceso complicado y muchas veces no se sabe cómo hacerlo o se teme que se pierda autoridad luego de hacerlo. Es importante que los padres y madres tengan en cuenta que, con cada una de sus acciones, están transmitiendo un conocimiento y enseñando algo a sus hijos, por lo tanto, si buscar el perdón los avergüenza, esto dejará un aprendizaje nada positivo.

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La autoridad de los padres y madres

En el proceso de crianza, la autoridad es fundamental para el desarrollo de los niños pequeños. A través de ella es que se establecen los parámetros que deseamos de su comportamiento. Estos deben quedar planteados con claridad. Sin embargo, a través del comportamiento, es que también se transmite, ya que los padres y madres son el ejemplo a seguir de sus hijos.

 Según un informe de UNICEF, es ejerciendo autoridad que se ponen límites a la necesidad de los niños y niñas que buscan satisfacer de forma inmediata sus necesidades.  Aprender a esperar es fundamental para su desarrollo psicológico y para una convivencia aceptable en sociedad.

Sin embargo, no siempre los padres y madres actúan de forma correcta. Aceptar el error y pedir disculpas es fundamental.

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Cómo pedir disculpas a un niño

  • Hacerlo de forma sincera. Ponerse en el lugar del niño y comprender el grado de pena que le se le ha causado es importante para pedir disculpas de forma sincera. Minimizar el error y simplemente pedir disculpas sin sentirlo no resultará un buen ejemplo.
  • Adaptar las disculpas a su grado de madurez. Cuando un niño es pequeño, no servirá una larga explicación acerca de los motivos. Simplemente, acepta el error y pide disculpas.
  • Aceptar la responsabilidad. Acusar a otro sobre nuestro comportamiento, no es la forma indicada para disculparse.
  • Evitar la culpa. Aceptar que los adultos también se equivocan y pedir una disculpa sincera es suficiente. También se debe tener en cuenta que, tal vez, el niño no está preparado para perdonar.