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Crema de calabaza y zanahoria fácil de preparar para cualquier ocasión

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa crema de calabaza y zanahoria con nuestra receta favorita e imbatible.

La crema de calabaza y zanahoria es un plato sencillo, nutritivo y lleno de sabor que se ha ganado un lugar especial en muchas cocinas alrededor del mundo. Su combinación de ingredientes frescos y naturales la convierte en una opción ideal para quienes buscan una comida reconfortante, ligera y saludable. La calabaza, con su dulzura suave y su textura cremosa, se complementa perfectamente con el sabor ligeramente terroso y dulce de las zanahorias. Juntas, crean una armonía de sabores que resulta tan deliciosa como nutritiva.

Aunque la crema de calabaza y zanahoria no tiene un origen exacto, combina ingredientes que han sido básicos en diversas culturas, desde América, donde la calabaza es nativa, hasta Europa, donde las zanahorias son populares. Fuente: Shutterstock

Además de ser fácil de preparar, la crema de calabaza y zanahoria destaca por su versatilidad. Puedes personalizarla con especias como jengibre o pimentón, añadirle un toque cremoso con nata o leche vegetal, e incluso decorarla con semillas tostadas o hierbas frescas para darle un toque especial. Este plato es perfecto como entrada en una comida formal, pero también puede servirse como plato principal en cenas ligeras o almuerzos rápidos.

Ideal para los días fríos, esta crema no solo reconforta el cuerpo, sino también el alma. Es una excelente manera de aprovechar los beneficios de las verduras de temporada, aportando vitaminas, fibra y una explosión de color a tu mesa. ¡Vamos a la receta!

Esta crema aporta altas cantidades de betacarotenos, antioxidantes que se convierten en vitamina A, esenciales para la salud de la piel y la vista. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

500 g de calabaza (pelada y troceada), 300 g de zanahorias (peladas y en rodajas), 1 cebolla mediana (picada en trozos grandes), 2 dientes de ajo (pelados y enteros), 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 litro de caldo de verduras, 100 ml de nata para cocinar (opcional, para una textura más cremosa), 1 cucharadita de jengibre fresco rallado (opcional, para un toque especiado), sal y pimienta negra al gusto, semillas de calabaza tostadas (para decorar), ramitas de perejil fresco (para decorar).

 

Procedimiento

  1. Pela y corta la calabaza en trozos medianos, asegurándote de retirar las semillas. Si prefieres, guarda las semillas para tostarlas después como un complemento saludable y crujiente.
  2. Lava, pela y corta las zanahorias en rodajas de aproximadamente medio centímetro de grosor. Pica la cebolla en trozos grandes para facilitar su cocción.
  3. En una olla grande, calienta las dos cucharadas de aceite de oliva a fuego medio.
  4. Añade la cebolla y los ajos, y sofríe durante unos 3-4 minutos, hasta que la cebolla esté translúcida y comience a dorarse ligeramente.
  5. Incorpora las zanahorias y la calabaza, removiendo para que se impregnen del aceite y el sabor del sofrito. Cocina durante 5 minutos más.
  6. Vierte el litro de caldo de verduras en la olla, asegurándote de que las verduras queden completamente cubiertas. Si es necesario, añade un poco más de agua.
  7. Lleva la mezcla a ebullición, luego reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 20-25 minutos, o hasta que las zanahorias y la calabaza estén muy tiernas al pincharlas con un tenedor.
  8. Si decides usar jengibre fresco, incorpóralo en este momento para añadir un toque cálido y especiado. Añade sal y pimienta negra al gusto, teniendo en cuenta que el caldo de verduras ya puede contener sal.
  9. Retira la olla del fuego y deja que repose unos minutos para que se enfríe un poco. Con ayuda de una licuadora de mano (batidora de inmersión) o una licuadora convencional, tritura la mezcla hasta obtener una textura suave y homogénea. Si prefieres una crema más ligera, puedes agregar un poco más de caldo o agua.
  10. Si deseas una crema más rica, añade los 100 ml de nata para cocinar y mezcla bien. Vuelve a calentar a fuego bajo durante unos minutos, pero evita que hierva.
Aunque es común asociar la calabaza con el otoño y Halloween, su uso culinario, como en esta crema, es una forma de rescatarla del desperdicio tras las festividades. ¡Es deliciosa y sostenible! Fuente: Shutterstock

 

Sirve la crema caliente en tazones individuales. Decora con unas semillas de calabaza tostadas para darle un toque crujiente.

Añade una ramita de perejil fresco para darle color y frescura al plato.

Esta crema de calabaza y zanahoria es perfecta como entrada reconfortante o como plato principal ligero, ideal para días fríos o cuando buscas algo saludable y delicioso. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.