Consejos para optimizar el riego de tu jardín
El riego es una actividad muy importante en la jardinería y se deben considerar varios factores al hacerlo ya que, si cometemos algún error, podemos terminar haciéndole daño a las plantas, retrasando su crecimiento y hasta provocándoles la muerte.
Lo primero que debes saber es que cada planta tiene requerimientos de agua diferentes. Cultivarlas en macetas o en el suelo condicionará su necesidad de humedad, lo mismo ocurre si se tratan de plantas de interior o exterior o si están a media sombra.
El clima o las estaciones del año es otro de los elementos que también tienen una gran incidencia y hasta la hora en que regamos es fundamental para que el jardín disfrute de la humedad y no la termine sufriendo.
Riego según las estaciones
En invierno, la mayoría de las plantas se encuentran en etapa de dormición. Esto implica que detienen su crecimiento y, por lo tanto, tienen una menor demanda de nutrientes y humedad. Además, las temperaturas frías impiden que el agua se evapora rápidamente. Por lo tanto, debemos espaciar los días de riego.
Según la zona en la que vivas y las características de la estación fría, puede que sea necesario regar una vez a la semana o cada 15 días.
Un consejo muy útil, que nunca falla, es tomar algunas macetas como referencias. En ellas introduciremos un dedo en el sustrato unos 3 centímetros y verificaremos los niveles de humedad. Si está seco, entonces es hora de regar.
En verano puede que tu jardín necesite de agua a diario, esto también dependerá de cómo es esta estación en el lugar donde vives. En zonas de veranos húmedos o con muchas tormentas, un riego diario podría terminar ahogando tu jardín. En cambio, en áreas áridas y calurosas serán muy convenientes.
Horas más adecuadas para el riego
Durante la primavera y el verano, lo ideal es regar en las horas en el que el sol no está en su máxima expresión. Temprano en la mañana o en las últimas horas de la tarde es lo más conveniente. Esto permitirá que el agua alcance a impregnar el sustrato y no se evapore. Además, si algunas gotas caen sobre el follaje, este no correrá el riesgo de ser quemado por los rayos del sol.
En invierno y otoño, es mejor regar al mediodía cuando la temperatura es más elevada y el agua está más calidad.
Riego de plantas de interior
Las plantas de interior nos permiten regarlas a cualquier hora del día debido a que no están expuestas a los rayos del sol. Sin importar la estación del año, la incorporación de agua debe hacerse más espaciada.
También nos da la oportunidad de atemperar el agua para mejorar las condiciones. Por ejemplo, podemos incorporar algunos cubos de hielo durante el verano o templarla durante el invierno.
Consejos para regar
- Nunca debes encharcar las macetas
- El follaje y las flores no se debe mojar
- Procura que los drenajes siempre estén en condiciones
- Usa una regadera o algún recipiente que te permita regar a conciencia