Cómo usar aloe vera y bicarbonato para exfoliar la piel y aclarar zonas oscuras
El bicarbonato de sodio combinado con el gel de la planta hace "milagros" en el rostro. Hay que tener algunas precauciones.
Una combinación ideal para la piel. Fuente. IA Gemini.
Los que buscan alternativas económicas y naturales deben saber que existe un dúo en la cosmética que es “milagroso”. Se trata de la combinación de aloe vera y bicarbonato de sodio. Es una mezcla que muchos la llaman el “santo grial” de la cosmética casera.
Bicarbonato de sodio y aloe vera
El éxito de esta combinación está en el contraste de sus componentes. Por un lado, el bicarbonato de sodio es un potente exfoliante físico y regulador de la acidez, ideal para barrer las impurezas persistentes. Mientras que el aloe vera hidrata y brinda los alivios necesarios para compensar la abrasión.
Te Podría Interesar
La textura granulada del bicarbonato permite eliminar células muertas y de esa manera se eliminan los puntos negros. También es común el uso en axilas, codos y rodillas para combatir las manchas. El bicarbonato remueve la pigmentación superficial y el aloe promueve la renovación celular.
En pieles grasas, seborreicas ayudan a secar imperfecciones y equilibrar el sebo sin despojar el rostro de la humedad natural.
Hay que saber que los especialistas señalan que el bicarbonato tiene un pH alcalino que puede alterar la barrera protectora de la piel si se usa en exceso. Se aconseja aplicar la pasta una vez por semana y realizar una prueba de sensibilidad en una zona pequeña antes de cubrir todo el rostro.
Preparación
En un recipiente de cerámica colocar el gel del aloe vera y añadir bicarbonato de sodio. Mezclar con una espátula de madera hasta que se forme una pasta blanquecina. Lavar la zona con jabón habitual y agua tibia para abrir los poros. Extender una capa fina con los dedos. Luego realizar masajes circulares en la zona T durante treinta segundos.
La pasta se deja actuar diez minutos y luego se enjuaga con abundante agua fría.

