Cómo reproducir la albahaca a partir de esquejes y sin tierra
La albahaca es una de las hierbas más populares. Así que reproducir esta planta no requiere de experiencia previa ni de materiales costosos, solo un poco de paciencia y cuidado. Uno de los métodos más sencillos y efectivos es a partir de esquejes, un proceso que permite multiplicarla de forma rápida.
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El primer paso es seleccionar los esquejes adecuados. Busca ramas de albahaca que tengan al menos diez centímetros de largo y que no muestren signos de enfermedad o deterioro. Es ideal elegir aquellos que se encuentren sanos y con hojas vigorosas. Una vez seleccionados, corta los esquejes justo por debajo de un nudo, que es el punto donde las hojas se unen al tallo. Este detalle es importante porque las raíces se desarrollan más fácil.
Tras cortar los esquejes, retira las hojas inferiores dejando solo las superiores. Esto reduce la pérdida de agua a través de la transpiración y favorece el crecimiento de las raíces. Una vez listos, colócalos en un recipiente con agua limpia. Utiliza un vaso o frasco transparente para observar el desarrollo de las raíces. Cambia el agua cada dos días para evitar que se acumule suciedad o que el agua se vuelva turbia.
El truco para optimizar este proceso es cubrir la superficie del recipiente con papel aluminio. Haz unos pequeños orificios en el papel y pasa los esquejes a través de ellos, de forma que queden suspendidos en el agua sin que las hojas entren en contacto con el líquido. Este paso ayuda a mantener la estabilidad de los esquejes y a prevenir que se pudran debido a la humedad.
En condiciones normales, los primeros indicios de raíces comenzarán a aparecer a los siete días. Durante este tiempo, es importante ubicar el recipiente en un lugar con luz indirecta. Evita la luz solar directa, ya que esta podría calentar el agua y dañar los esquejes. Si notas que algunas hojas se tornan amarillas o que los esquejes se ablandan, descártalos y reemplázalos con nuevos cortes.
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Cuando las raíces alcancen aproximadamente dos centímetros de largo, es momento de trasplantar los esquejes a otro recipiente. Si prefieres continuar cultivándolos en agua, asegúrate de que este nuevo recipiente sea lo suficientemente grande para acomodar las raíces sin que se compacten. Por otro lado, si decides trasladarlos a tierra, elige una maceta con buen drenaje y utiliza un sustrato ligero que permita una correcta circulación de aire y agua.

